fundación Biodiversidad

Imagen Prensa

El Día Mundial de las Aves Migratorias llama a la conservación de las aves y a hacer sus migraciones más “seguras”

Saturday, 14 May, 2022
Ejemplares de pardela balear (Puffinus mauretanicus) durante su migración

El Día Mundial de las Aves Migratorias, efeméride proclamada por la ONU en 2006 a partir de la unión de dos de sus tratados como son la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS) y el Acuerdo sobre las Aves Acuáticas Migratorias de África y Eurasia (AEWA), persigue concienciar sobre la importancia de trabajar para la conservación de las aves migratorias y sus hábitats. Se celebra hoy 14 de mayo, aunque tendrá una segunda celebración el próximo 8 de octubre, siendo el único día internacional que se celebra en dos fechas, el segundo sábado de mayo y de octubre, respectivamente.

En 2022, y bajo el lema “Noches oscuras, migraciones seguras”, este día se centra en la problemática de la contaminación lumínica y sus consecuencias negativas para estas aves. Según la definición de la CMS, la contaminación lumínica es “la luz artificial que altera los patrones naturales de luz y oscuridad en los ecosistemas", un problema global que afecta, según datos de la propia organización, a más del 80 % de la población mundial, la cual vive bajo un “cielo iluminado”.

En este contexto, el uso de la luz artificial para iluminar calles, viviendas, comercios y demás edificaciones e inmuebles continúa aumentando, modificando de forma drástica el entorno natural e influyendo en numerosas especies. Respecto a las aves, la contaminación lumínica puede alterar su comportamiento al influir en su migración, búsqueda de alimento, comunicación vocal y gasto energético.

Por tanto, las aves migratorias, y especialmente las que migran de noche, están especialmente amenazadas por la contaminación lumínica, ya que el exceso de luz artificial puede repelerlas, atraerlas y desorientarlas, alterando su rumbo, sobre todo cuando hay nubes bajas, niebla o lluvia y tienen que volar a menor altura.  Esto, según la CMS, las puede llevar al agotamiento y pone en riesgo sus vidas, ya que cada año la contaminación lumínica contribuye a la muerte de millones de aves por colisión con edificios, torres de comunicación y otras infraestructuras muy iluminadas.

La organización destaca que las aves migrantes de larga distancia, como la curruca capirotada (Setophaga striata), el buscarla colicorta asiátical (Urosphena squameiceps) o el chorlito asiático grande (Charadrius veredus), pueden iniciar y finalizar sus migraciones en zonas con niveles relativamente bajos de contaminación lumínica, pero durante el trascurso de la migración pueden tener que sobrevolar zonas urbanas que tengan altos niveles de luz artificial. Igualmente, otras muchas aves migratorias nocturnas como patos, gansos y aves canoras también pueden ver afectados sus ritmos biológicos naturales por la contaminación lumínica. Finalmente, las aves marinas, como los petreles y las pardelas, también se ven amenazadas por esta problemática porque la luz artificial puede atraerles a situaciones de peligro cerca de la tierra y de las embarcaciones.

La Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha contribuido, desde sus inicios, a la protección y a la mejora del estado de conservación de la avifauna en general y de las aves migratorias en particular, apoyando proyectos que, directa o indirectamente, van en línea con este propósito. Así, se han impulsado iniciativas para el desarrollo de actuaciones de conservación de especies en peligro de extinción, como el avetoro (Botaurus stellaris) o la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirrostris), para la que además impulsamos diferentes acciones con el objetivo de revertir su situación a través del LIFE Cerceta Pardilla. También se ha contribuido a la conservación y restauración de hábitats naturales clave para las aves migratorias y otras especies silvestres, y se ha potenciado la generación de conocimiento científico sobre biodiversidad terrestre, marina y litoral. Además, se han impulsado actuaciones de mejora en la gestión de las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y se ha podido fomentar y promover la gestión sostenible de la ganadería, la agricultura, la pesca, la caza y los usos forestales en espacios Red Natura 2000.

De esta forma, la Fundación Biodiversidad ha apoyado a más de 40 proyectos dedicados a mejorar el estado de conservación de las aves migratorias a través de convocatorias de ayudas y subvenciones, a los que se han destinado casi cuatro millones de euros. Actualmente, siete de esos proyectos se encuentran en ejecución.

Así, la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife) está desarrollando una iniciativa que persigue dar a conocer la situación de las aves procelariformes, las aves marinas más amenazadas del planeta, así como poner en marcha estrategias de conservación de cuatro especies de este grupo: la pardela cenicienta mediterránea (Calonectris diomedea), la pardela cenicienta atlántica (Calonectris borealis), la pardela mediterránea (Puffinus yelkouan) y la pardela balear (Puffinus mauretanicus). Ésta última figura en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (CEEA) como especie en “Peligro de Extinción”, mientras que la pardela cenicienta mediterránea es ya considerada como “Vulnerable” en ese mismo listado.

Igualmente, la Asociación GIC (Grupo de Investigación y Conservación) está desarrollando labores de refuerzo poblacional de las tres especies de paíño nidificantes en las Islas Canarias: el paíño europeo (Hydrobates pelagicus), el paíño de Madeira (Hydrobates castro) y el paíño pechialbo (Pelagodroma marina). Estas acciones, además, permitirán definir las zonas en el mar que son importantes para el desarrollo de estas especies para su posterior inclusión en la Red Natura 2000 como Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

Por su parte, el proyecto SteLar DELTA, desarrollado por la cooperativa Cory´s (Investigación y Conservación de la Biodiversidad) que apoyamos a través del Programa Pleamar, busca contribuir a una eficiente gestión pesquera, desde el punto de vista trófico de las aves marinas, de la ZEPA marina del Delta del Ebro, la más importante del mediterráneo español. Para ello, se realizará un análisis de la dieta, disponibilidad espacial de alimento, éxito reproductor y necesidades tróficas de las poblaciones de cinco especies de aves: charrán común (Sterna hirundo), charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis), charrancito común (Sternula albifrons), gaviota de Audouin (Ichthyaetus audouinii) y gaviota patiamarilla (Larus michahellis).

Una mujer abasteciéndose en un comercio a granel

La economía circular, clave para alcanzar un modelo económico más sostenible

17 de Mayo 2022

Cada 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje, una fecha proclamada por las Naciones Unida ...

Imagen_Semana de la Biodiversidad 2022

Impulsamos la Semana de la Biodiversidad

16 de Mayo 2022

El Día Internacional de la Diversidad Biológica se celebra el próximo 22 de mayo en conmemoración de ...