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Biodiversidad Terrestre

Influencia de los usos agrarios en la ecología de especies silvestres amenazadas: el caso de la lechuza común

lechuza común

La Lechuza Común muestra un acusado declive en su población española, fundamentalmente en la mitad sur. En menos de 20 años, la lechuza ha pasado de ser una especie abundante y homogéneamente repartida a contar con un número alarmantemente bajo de parejas en zonas muy concretas.

En este contexto, el Centro de Recuperación de Rapaces Nocturnas Brinzal, dedicado al estudio y conservación de estas aves,con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, ha comenzado a desarrollar un proyecto para conservar las lechuzas madrileñas, para conocer con exactitud las causas del declive de la especie en la Comunidad de Madrid. Mediante técnicas de marcaje y muestreo, el equipo de Brinzal realizará un exhaustivo análisis del cambio de distribución de la especie, así como los usos del terreno, la disponibilidad de alimento y su aprovechamiento por parte de la especie. Brinzal está realizando un estudio sobre la evolución histórica de la lechuza común en la región madrileña desde 1980 y ha desarrollado una serie de directrices dirigidas a paliar este descenso de la población.

Tras recoger las características del hábitat ocupado por la especie, se va a analizar para construir un modelo que evidencie cuáles son importantes a la hora de explicar por qué se encuentran allí lechuzas y en otros lugares no. Entre estas características hay una fundamental: la disponibilidad de recursos tróficos, esto es, micromamíferos. Sin buenas poblaciones de éstos, las lechuzas no prosperan. Más que el hábitat, la abundancia y diversidad micromamíferos es la característica principal que debe poseer un área para que esta ave se instale y se reproduzca de manera exitosa.

Los micromamíferos son principalmente nocturnos y difíciles de avistar. Por ello, en Brinzal han recurrido a la realización de muestreos con trampas Sherman, trampas de captura para micromamíferos que no causan ningún daño al animal capturado. Este sistema es habitualmente utilizado en el seguimiento de las poblaciones de ratones, topillos, musarañas y otros pequeños mamíferos. En este caso consiste en disponer 30 trampas repartidas en tres áreas próximas entre sí que son revisadas cada mañana durante tres días consecutivos. 

Estado: 
Abierto
Año Inicio: 
2019
Año fin: 
2019
Entidad ejecutora: 
Brinzal
Fuente de financiación: 
Fundación Biodiversidad