El proyecto LIFE Osos con Futuro, coordinado por la Fundación Oso Pardo y en el que la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) participa como socia, ha puesto en marcha la primera campaña de plantaciones de árboles frutales con el objetivo de favorecer la disponibilidad de alimento para el oso pardo en la Cordillera Cantábrica frente a los efectos que está provocando el cambio climático.
Hasta el momento, en esta primera campaña se han plantado 36.787 árboles y arbustos de especies autóctonas y productoras de fruto que sirven de alimento para el oso pardo. En total, se han previsto 70.000 frutales para esta fase. En concreto, se han plantado cerezos, manzanos, arraclanes, mostajos, serbales, así como castaños.
Para la selección de las zonas de plantación, el proyecto ha desarrollado previamente estudios de idoneidad de las especies a plantar y de las características de los terrenos en función de los escenarios de cambio climático. Así, estas primeras plantaciones han tenido lugar en el Alto Sil (León), en montes de utilidad pública de los municipios de Páramo del Sil y Palacios del Sil, y también se realizarán próximamente en fincas privadas de ambos municipios.
Durante varias fases y hasta 2025, el proyecto prevé la plantación de 150.000 árboles y arbustos autóctonos productores de frutos carnosos en 225 bosquetes que ocuparán unas 155 hectáreas. A ellos se sumarán 25.000 castaños autóctonos que se injertarán con variedades locales en otros 75 bosquetes que ocuparán en torno a 55 hectáreas.
OSOS Y CAMBIO CLIMÁTICO
Cada 21 de febrero se conmemora el Día para la Protección de los Osos con el objetivo de recordar la importancia de protegerlos, así como de los servicios ecosistémicos que nos ofrecen. Además, esta fecha pone en valor las acciones que se llevan a cabo para su conservación y protección.
En los últimos 50 años la primavera se ha adelantado 5 días por década. Al mismo tiempo los inviernos se han calentado 4 décimas por década. Los escenarios climáticos prevén que esta dinámica se prolongue varias décadas más, según los modelos climáticos del IPCC.
Por un lado, el cambio climático está impactando en la producción de frutos silvestres de los que se alimenta el oso pardo. Algunos, como el arándano, ya presentan en los últimos años cosechas irregulares y otros, como los bosques dominados por hayas y robles atlánticos, sufrirán una drástica reducción en esa zona.
Una acción directa para compensar estas pérdidas en la alimentación de los osos es la promoción de otras especies menos vulnerables al cambio climático, como el cerezo, el arraclán, el manzano o el castaño. De hecho, los castaños situados en zonas de montaña con suficiente precipitación y humedad del suelo pueden incluso aumentar su producción de fruto, de manera que van a adquirir cada vez más importancia en la dieta del oso pardo.
Por otro lado, el oso pardo se encuentra en peligro de extinción y es muy vulnerable a cualquier amenaza. En concreto, el aumento de las temperaturas favorece que los osos hibernen durante menos tiempo o no lo hagan. En los años con inviernos más cálidos se retrasa la entrada en las oseras y se adelanta la salida de la hibernación.
Por ello es previsible que haya más osos activos en invierno, y que puedan aumentar los encuentros con ellos. Las actividades invernales de ocio son compatibles con la presencia de osos, pero es importante conocer lo que se puede hacer y lo que no se debe hacer para evitar incidentes. Con este fin, el proyecto LIFE Osos con Futuro pretende fomentar la compatibilidad entre las actividades recreativas en la naturaleza y la presencia de osos por medio de una serie de consejos para recorrer las montañas oseras, que se recogen en un vídeo animado y en esta infografía dirigida a los que practican senderismo y otros deportes de invierno en estos territorios.
Entre las recomendaciones más importantes, destacan no seguir nunca el rastro de un oso ni acercarse si lo ves de lejos, no salirse de las rutas señalizadas, no dejar basura que pueda captar su atención o, si un oso se da cuenta de tu presencia, hacerse notar hablando suave y sin gestos.
EL PROYECTO LIFE OSOS CON FUTURO
El LIFE Osos con Futuro, cofinanciado por la Comisión Europea, está coordinado por la Fundación Oso Pardo (FOP) y cuenta como socios con la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) y la Fundación Patrimonio Natural de la Junta de Castilla y León. También participan como colaboradores el Gobierno del Principado de Asturias y la Fundación Tierra Pura.