Publicado en la revista Nature, el último estudio realizado por profesionales de la Universidad de Colorado señala que una mayor diversidad biológica en ecosistemas complejos está relacionada directamente con una mayor protección de la salud de las especies.
Tras varios intentos de medición por parte de científicos e investigadores que se enfrentaban a la problemática relacionada con la gran cantidad de organismos presentes y la amplia extensión de estos ecosistemas, este estudio ha conseguido obtener conclusiones gracias a las investigaciones realizadas con muestras concretas.
La investigación se ha centrado en estanques de California, habiendo realizado acciones durante tres años en 345 humedales, lo que ha permitido estudiar 24.215 anfibios con malformaciones causadas debido a estas infecciones de parásito, y catalogar 17.516 caracoles. Por otro lado, se han realizado investigaciones en 40 estanques artificiales que han contado con 60 anfibios y 5.000 organismos cada uno. De este modo se ha observado que espacios que cuentan con 6 especies de anfibios obtuvieron una disminución del 78% en la transmisión parasitaria en comparación con estanques que cuentan con una sola especie de anfibios.
Las conclusiones han señalado la relación existente entre ambos factores, señalando que un mayor grado de diversidad biológica en estanques permite una mayor protección para especies como las ranas o las salamandras frente a enfermedades e infecciones parasitarias, amortiguando del mismo modo el éxito de infecciones.