Un estudio elaborado por científicos del Centro Oceanográfico de Baleares, del Instituto Español de Oceanografía (IEO), señala que varias especies marinas del Mediterráneo elaboran respuestas sincrónicas ante los efectos producidos de la combinación de la explotación pesquera y la variabilidad climática.
Se trata de un estudio elaborado junto a investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universitat de les Illes Balears, publicado en la revista ICES Journal of Marine Science, a través del cual se han analizado la evolución en las capturas comercializadas de varias especies de las Islas Baleares. En total, tres cefalópodos como el pulpo, la sepia y el calamar; dos peces óseos como el salmonete y la merluza; y dos peces elasmobranquios, como la pintarroja y la raya. Esta investigación ha estudiado el estado de sobrepesca de estas especies, lo que les ha llevado a un incremento de sensibilidad a los efectos climáticos.
Para estudiar esta situación, los investigadores han atendido a índices climáticos que revelan cómo afectan a las especies que habitan en aguas más profundas, como la merluza. Un ejemplo del efecto que la combinación de pesca y clima supone para estas especies, y que permite observar la mayor sensibilidad de los ecosistemas del Mediterráneo ante el cambio climático.