Cada 3 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Vida Silvestre, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2013 para concienciar sobre la necesidad urgente de proteger la fauna y flora silvestres. Esta efeméride coincide con la firma en 1973 del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), un tratado clave en la regulación del comercio de especies en peligro.
Bajo el lema de este año, «Financiación de la conservación de la vida silvestre: Invertir en las personas y el planeta», se busca visibilizar la importancia de canalizar recursos hacia la preservación de la biodiversidad y explorar enfoques innovadores para garantizar su sostenibilidad. La conservación de la vida silvestre enfrenta desafíos cada vez mayores, con más de un millón de especies en peligro de extinción y una creciente crisis ambiental impulsada por la pérdida de hábitats, el cambio climático y el tráfico ilegal de especies.
EL RETO DE FINANCIAR LA BIODIVERSIDAD
La vida silvestre proporciona alimentos, medicinas y recursos naturales de los que dependemos. Sin embargo, la protección de los ecosistemas sigue siendo insuficiente. Según datos de CITES y la ONU, actualmente se destinan 143.000 millones de dólares anuales a la conservación, pero las estimaciones indican que serían necesarios 824.000 millones para revertir el declive de la biodiversidad de manera efectiva.
Más del 50% del PIB mundial depende de la naturaleza, de acuerdo con la ONU, lo que convierte la degradación de los ecosistemas en un desafío económico global. En sectores como la pesca, que aporta más del 10% del PIB en algunos países, la sobreexplotación de los recursos marinos ha generado pérdida de empleos y ha aumentado la actividad ilegal.
Para abordar esta crisis, organismos internacionales y gobiernos trabajan en estrategias de financiación innovadoras, como los Bonos de Conservación de la Vida Silvestre, los Canjes de Deuda por Naturaleza y los Pagos por Servicios Ecosistémicos, que permiten movilizar recursos hacia la preservación de la biodiversidad.
COMPROMISO CON LA CONSERVACIÓN EN ESPAÑA
En esta línea, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) trabaja para revertir la pérdida de biodiversidad y promover un modelo socioeconómico basado en la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales. Para alcanzar estos objetivos, la Fundación cuenta con diferentes fondos nacionales y europeos que aprovechan el valor añadido que aporta cada uno de ellos.
Así, a través de una convocatoria específica, impulsa 13 proyectos para reforzar los centros de rescate de fauna y flora silvestres afectadas por el comercio ilegal, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Con una dotación total de 4 millones de euros, estos proyectos fortalecen la acogida y rehabilitación de especímenes decomisados bajo el convenio CITES.
El Día Mundial de la Vida Silvestre es una oportunidad para debatir y visibilizar los avances en financiación para la biodiversidad, además de para explorar nuevas vías de colaboración entre gobiernos, entidades privadas y la sociedad civil. Asegurar la conservación de la vida silvestre para las generaciones futuras requiere un compromiso global y una inversión sostenida en la protección de nuestros ecosistemas.