Cada 19 de agosto se celebra el Día Mundial de la Fotografía, una efeméride que reconoce el poder de la imagen como testimonio histórico, medio de expresión y canal de concienciación.
La elección de esta fecha no es casual: un 19 de agosto de 1839, el Gobierno francés liberó la patente del daguerrotipo, considerado el primer proceso fotográfico de la historia, lo que permitió que la técnica se difundiera libremente por todo el mundo. Desde entonces, la fotografía ha evolucionado de forma vertiginosa, hasta convertirse en una herramienta al alcance de cualquiera.
En el terreno ambiental, su papel ha sido crucial para documentar la biodiversidad, denunciar amenazas, promover la conservación y generar vínculos emocionales con el territorio. La fotografía de naturaleza no es solo una forma de arte, sino también una herramienta de transformación.
Consciente de ese potencial, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) impulsa una línea de trabajo vinculada a sensibilizar sobre la conservación de la naturaleza a través del arte y la fotografía. Así, actualmente expone en su sede de Sevilla una muestra fotográfica y una exposición que buscan inspirar a la ciudadanía sobre la importancia de conservar la biodiversidad y participar activamente en la protección del medio ambiente.
También apoya el proyecto “Empléate en fotografía de la naturaleza”, en el marco del Programa Empleaverde+, cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus. Esta iniciativa responde a una necesidad creciente en el ámbito del ecoturismo: la demanda de profesionales cualificados capaces de diseñar y gestionar experiencias sostenibles vinculadas a la fotografía de naturaleza en espacios protegidos. El proyecto ofrece una formación integral a personas desempleadas de Castilla-La Mancha, Andalucía y Extremadura. Además, la iniciativa busca profesionalizar el sector, generar empleo verde en el medio rural y promover un modelo turístico respetuoso con el entorno.