Cada 31 de octubre se celebra el Día Mundial de las Ciudades, una fecha promovida desde 2014 por la Organización de Naciones Unidas (ONU) para reflexionar sobre los desafíos de la urbanización y promover un desarrollo urbano más sostenible. Este año, bajo el lema «Regenerar la ciudad: vivienda adecuada para todas las personas», la conmemoración pone el foco en la regeneración urbana como herramienta para mejorar las viviendas, los espacios públicos y las infraestructuras, así como para reforzar la resiliencia de las ciudades frente al cambio climático.
La población urbana continúa creciendo en todo el mundo. Según las últimas estimaciones de Naciones Unidas, en 2025 el 45% de la población mundial vivía en ciudades, frente al 20% registrado en 1950. Además, se prevé que dos tercios del crecimiento demográfico mundial hasta 2050 se concentren en estos núcleos urbanos, lo que plantea importantes desafíos en materia de vivienda, movilidad, infraestructuras y sostenibilidad ambiental.
LA RENATURALIZACIÓN URBANA, CLAVE PARA EL BIENESTAR EN LAS CIUDADES
La recuperación de espacios naturales en los entornos urbanos constituye una herramienta fundamental para hacer frente a los desafíos ambientales y sociales asociados a la urbanización. Los parques, corredores verdes, árboles y otras infraestructuras naturales contribuyen a reducir las temperaturas, mejorar la calidad del aire, favorecer la biodiversidad y aumentar la capacidad de adaptación frente a fenómenos meteorológicos extremos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición a espacios verdes urbanos se asocia con una mejor salud cardiovascular, un menor riesgo de depresión y ansiedad, una mayor actividad física y una reducción de la soledad. Estos beneficios refuerzan la importancia de integrar la naturaleza en la planificación urbana para avanzar hacia ciudades más saludables y habitables.
En el ámbito europeo, el Reglamento de Restauración de la Naturaleza establece el objetivo de evitar la pérdida neta de espacios verdes urbanos y de cobertura arbórea hasta 2030, así como promover su incremento posterior. La recuperación de estos espacios también resulta esencial para conservar especies como los polinizadores, cuya presencia en los entornos urbanos depende de la disponibilidad y conectividad de hábitats adecuados.
EL COMPROMISO CON CIUDADES MÁS VERDES
La Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) impulsa la renaturalización de las ciudades españolas mediante actuaciones destinadas a recuperar espacios degradados, mejorar la conectividad ecológica y reforzar su resiliencia frente al cambio climático.
En este ámbito, la Fundación cuenta con dos convocatorias de ayudas cofinanciadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). La convocatoria de 2024, dotada con 39,8 millones de euros, impulsa proyectos de renaturalización urbana en distintas ciudades españolas. A ella se suma una nueva convocatoria de 2026, dotada con 9 millones de euros, destinada al desarrollo y consolidación de infraestructuras verdes para mejorar la biodiversidad y la resiliencia de los entornos urbanos.
Entre los proyectos financiados por la convocatoria de 2024 destaca Raíles Verdes, promovido por el Ayuntamiento de Salamanca, que plantea recuperar la conectividad ecológica del corredor urbano fragmentado por la vía férrea mediante la restauración de suelos, la creación de bosques urbanos y huertos y la recuperación de espacios fluviales. Con un presupuesto de 2,87 millones de euros, de los que 1,72 millones corresponden a la ayuda de la Fundación Biodiversidad, el proyecto prevé actuar sobre una superficie de más de 166 hectáreas.
También destaca el proyecto Renaturalización de espacios verdes urbanos de Barcelona, impulsado por el Ayuntamiento de Barcelona, que contempla actuaciones en cuatro parques de la ciudad para mejorar la conectividad ecológica, recuperar los suelos y crear refugios de biodiversidad. La iniciativa, con un presupuesto de 3,32 millones de euros y una ayuda de 1,33 millones de euros de la Fundación Biodiversidad, prevé renaturalizar 45.849 m² hasta 2028.
Estas iniciativas contribuyen a avanzar hacia un modelo urbano que integre la naturaleza en la planificación de las ciudades, favorezca la recuperación de la biodiversidad y permita mejorar la calidad de vida de la ciudadanía y la adaptación al cambio climático.