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AMPLIAMAR: Ampliación de las áreas marinas protegidas en base a la identificación de Áreas Clave para la Biodiversidad fundamentadas en el seguimiento remoto de las aves marinas

Ecosistemas marinos

Programa pleamar

El proyecto busca formular una nueva propuesta de ampliación de la red de áreas marinas protegidas para todas las demarcaciones marinas españolas utilizando el seguimiento GPS de las diferentes especies y poblaciones de aves marinas como herramienta principal para delimitar las Áreas Clave para la Biodiversidad.

Linea de actuación:

Ecosistemas marinos

Estado:

Finalizado

Fecha de ejecución:

2024

Fecha de finalización:

2026

Página web del proyecto:

https://www.programapleamar.es/proyectos/ampliamar-ampliacion-de-las-areas-marinas-protegidas-en-base-la-identificacion-de-areas
Universitat de Barcelona
  • Recopilar toda la información espacial disponible sobre las actividades humanas en el medio marino.
  • Ampliar los estudios de seguimiento remoto de aves marinas de aquellas especies y poblaciones más sensibles y poco conocidas.
  • Recopilar y analizar toda la información disponible sobre el seguimiento GPS de las aves marinas mediante el uso de nuevas herramientas de análisis estandarizado para la delimitación de Áreas Clave para la Biodiversidad (KBAs) basadas en el seguimiento GPS.
  • Analizar el solapamiento entre las KBAs, el uso del medio marino por parte de las actividades humanas y propuesta de adecuación de la Red Natura 2000 marina y elaborar una nueva propuesta de ampliación de la RAMPE.

El proyecto ha reunido y armonizado datos de seguimiento remoto de 24 especies de aves marinas, procedentes tanto de colonias españolas como de colonias europeas, que utilizan nuestras aguas durante sus desplazamientos. A partir de esta información se han delimitado las Áreas Clave para la Biodiversidad (KBA), las zonas del mar que concentran una mayor densidad de aves y que resultan, por tanto, prioritarias para su conservación. El resultado son 245.361 km² de superficie marina identificada como esencial para estas especies.

El contraste de estas áreas con la Red de Áreas Marinas Protegidas de España (RAMPE) revela que únicamente el 17,7 % de la superficie identificada se encuentra hoy dentro de alguna figura de protección. La cobertura, además, es muy desigual. La demarcación noratlántica alcanza los mejores registros, con especies como el cormorán moñudo, el alcatraz atlántico o la gaviota patiamarilla por encima del 90 % de su área clave protegida. En el extremo opuesto se sitúa la demarcación canaria que, pese a concentrar la mayor superficie de áreas clave de todo el Estado, apenas protege un 6,7 % de ellas, con especies pelágicas como la pardela de Barolo, el petrel de las Desertas o el paíño pechialbo en coberturas prácticamente nulas.

Centrando el análisis en las zonas donde coinciden las áreas clave de dos o más especies, que son las de mayor valor ecológico y las más manejables desde el punto de vista de la gestión, el proyecto identifica 49.101 km² sin protección. Sobre esta base, AMPLIAMAR plantea una propuesta concreta de ampliación de la RAMPE que incluye la extensión de la protección en la costa cantábrica hacia el País Vasco, la cobertura de la costa catalana conectando los espacios marinos de l’Empordà y del Baix Llobregat-Garraf, la ampliación hacia el sur de la ZEPA del Banco de la Concepción y la creación de una figura de protección en aguas próximas a las Islas Salvajes.

La iniciativa ha analizado, además, el solapamiento de las áreas clave con las principales actividades humanas en el mar. En el caso de las pesquerías, los resultados muestran que, aunque las áreas clave ocupan solo el 10 % de la superficie donde faena la flota, el 99,8 % de esa actividad pesquera se sitúa dentro de ellas, lo que indica una coincidencia espacial muy elevada entre aves y embarcaciones. El análisis detallado de las interacciones aporta un matiz relevante para la gestión: no siempre las flotas más numerosas son las más problemáticas. El arrastre concentra el mayor número de encuentros, pero una tasa de asociación baja, mientras que el trasmallo, mucho menos frecuente, registra la tasa más alta.

También se han evaluado las interacciones con la acuicultura, con 2.194 registradas en nueve especies y concentradas sobre todo en el delta del Ebro y el Mar Menor, así como el solapamiento con las áreas de desarrollo potencial de energía eólica marina y de minería submarina.

En conjunto, AMPLIAMAR aporta una base científica actualizada y espacialmente explícita para orientar la ampliación de la red de espacios marinos protegidos y para anticipar los conflictos entre la conservación de las aves marinas y los usos del mar.

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linea de actuación

AMPLIAMAR: Ampliación de las áreas marinas protegidas en base a la identificación de Áreas Clave para la Biodiversidad fundamentadas en el seguimiento remoto de las aves marinas