Hoy 6 de octubre se celebra el Día Internacional de la Geodiversidad, una fecha proclamada por la UNESCO en 2021. Este año, bajo el lema «La geodiversidad es para todos», se persigue reflejar que la geodiversidad nos rodea y afecta a la vida de todas las personas en cualquier parte del mundo y se hace un llamamiento a la comunidad internacional para que se impulse el potencial de las ciencias geológicas.
La Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad (Ley 42/2007) incluye entre sus definiciones la de geodiversidad, entendida como “la variedad de elementos geológicos, incluidos rocas, minerales, fósiles, suelos, formas del relieve, formaciones y unidades geológicas y paisajes que son el producto y registro de la evolución de la Tierra”.
Por su parte, la UNESCO define el término como parte esencial de la naturaleza que no está viva, incluyendo los anteriores componentes terrestres y catalogando la geodiversidad como el socio silencioso de la biodiversidad, ya que todos los ecosistemas del mundo dependen de algún elemento de la geodiversidad para su existencia.
Como tal, la geodiversidad sustenta la producción de alimentos, la gestión del agua y la producción de energía. Asimismo, es fundamental para avanzar hacia la transición ecológica, ya que los recursos minerales pueden crear riqueza y puestos de trabajo al tiempo que desempeñan un papel esencial para el bienestar de los seres vivos y el desarrollo sostenible del planeta.
Entre sus beneficios o características, la geodiversidad proporciona recursos naturales de origen geológico, como los yacimientos minerales y los recursos energéticos (carbón, petróleo, gas), los acuíferos y los recursos hídricos. También, alberga la flora y fauna de un territorio y es clave para responder a retos como el cambio climático y la adaptación al clima. Además, ayuda a conocer y a predecir los peligros naturales, y a reducir el riesgo de catástrofes naturales a través del conocimiento científico sobre corrimientos de tierra, terremotos y las erupciones volcánicas.
A nivel nacional, España es uno de los países europeos con mayor diversidad geológica. Esta variedad se debe a acontecimientos tan diversos como las colisiones continentales, la apertura y cierre de océanos, la creación de cordilleras, el arrasamiento de estas por la erosión o las glaciaciones, pero también a otros procesos geológicos como la erosión de los ríos, la variación de la línea de costa o la formación de rocas en ambientes continentales y marinos.
Así, la geodiversidad a lo largo de la historia ha abastecido con una variedad de recursos geológicos a antiguas civilizaciones en España como el cobre de las Minas de Riotinto o el oro de Las Médulas. En la actualidad, tienen importancia las explotaciones de rocas industriales como el granito o la pizarra, situando a España como uno de los países con mayor producción de estos materiales a nivel mundial.
También destaca por poseer uno de los registros paleontológicos más ricos del oeste de Europa. En este sentido, la ciudad de Teruel es considerada la meca de la paleontología con un total de 60.000 fósiles registrados, unos yacimientos que se deben en gran medida a la particular geodiversidad española.
La geodiversidad condiciona el hábitat de una región. Por ello, la diversidad geológica y la biodiversidad suelen estar estrechamente relacionadas. España, por su particular relieve es el país más rico en biodiversidad de Europa, además, tiene un gran potencial para el aprovechamiento de su patrimonio natural mediante espacios llamados geoparques.
Según indica UNESCO, los geoparques son lugares de importancia geológica internacional donde se combinan la protección del territorio, la educación y el desarrollo sostenible. La declaración de un geoparque se basa en tres principios: la existencia de un patrimonio geológico que sirva de protagonista y eje conductor; la puesta en marcha de iniciativas de geoconservación y la divulgación y el favorecimiento del desarrollo socioeconómico y cultural a escala local.
La Red Mundial de Geoparques de la UNESCO cuenta con 195 geoparques, en 48 países, que abarcan una superficie total de 486 709 km2, equivalente a dos veces el tamaño del Reino Unido. Por su parte, con 16 geoparques, España es el segundo país que más tiene en el mundo, después de China. Este 2023, el último geoparque en añadirse a la lista ha sido el Cabo Ortegal, en Galicia, donde se pueden observar rocas que emergieron de las profundidades de la Tierra hace casi 400 millones de años.
En definitiva, la geodiversidad desempeña una función fundamental en el bienestar humano, la sostenibilidad y la conservación del patrimonio mundial, cuestiones que afectan a todo el planeta y que motivan la conmemoración de este día internacional.