El 16 de octubre celebramos el Día Mundial de la Alimentación, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con el fin de concienciar y sensibilizar sobre la necesidad de poner en valor los recursos que nos ofrece la naturaleza como proveedora de alimentos. Este año, bajo el lema, “El agua es vida. El agua nutre. No dejar a nadie atrás”, se pretende destacar la importancia de este recurso esencial para la vida en la Tierra y como base para nuestros alimentos, garantizando su distribución de forma equitativa a todas las personas.
Según datos de la FAO, el agua cubre alrededor del 71 % de la superficie del planeta, pero únicamente el 2,5 % del agua es dulce, apta para beber, para la agricultura y para la mayoría de los usos industriales. De hecho, a nivel mundial, el 72 % de todas las extracciones de agua dulce se destinan al sector agrario, y el 95 % de nuestros alimentos se produce en la tierra, donde también se hace necesario el uso de este recurso natural.
Sin embargo, el agua dulce no es infinita. El rápido crecimiento de la población, el desarrollo urbanístico y económico y los efectos derivados del cambio climático, son causas que están poniendo los recursos hídricos del planeta bajo un estrés cada vez mayor. Para 2050 se estima que la demanda mundial de agua para la agricultura aumente en un 35 %.
En la actualidad, según la FAO, 2.400 millones de personas viven en países sometidos a estrés hídrico. También se estima que 600 millones de personas dependen, en alguna medida, de los sistemas alimentarios acuáticos para vivir. Al mismo tiempo, los recursos de agua dulce por persona han disminuido un 20 % en las últimas décadas y la disponibilidad, y la calidad del agua se ve amenazada por un uso y gestión inadecuado, la sobreexplotación de aguas subterráneas, la contaminación, el calentamiento mundial y la escasez de agua.
A su vez, la escasez de este recurso también está amenazando la preservación de los ecosistemas acuáticos. En este sentido, los humedales, uno de los enclaves más biológicamente diversos, están desapareciendo tres veces más rápido que los bosques y se ha perdido el 85 % de ellos en los últimos 300 años. Por ello, actuaciones como la limitación del aumento de temperatura a 1,5 °C, reduciría el estrés hídrico provocado por el cambio climático.
En este contexto, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU apoya proyectos transformadores, que buscan contribuir a una producción sostenible aplicada en diversos sectores alimentarios.
Así, la Asociación de amigos del Centro de Recuperación de Fauna (CRFS) de Valcalent desarrolla Olivares monumentales por la biodiversidad un proyecto que persigue implementar, en olivares antiguos y monumentales, un modelo de gestión agraria ecológico y sostenible (ambiental, económica y socialmente), mediante la producción de aceite de oliva ecológico de alta calidad ligado a la mejora de la biodiversidad y a la conservación del patrimonio natural, así como a la creación de recursos ecoturísticos vinculados al olivar.
Desde la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos se lleva a cabo el proyecto Ganadería Pro-Biodiversidad, que busca promover una ganadería extensiva rentable y sostenible, a la par que contribuir a generar alimento de calidad y sostenible, mantener ecosistemas y biodiversidad amenazada por el abandono rural y crear trabajo en zonas afectadas por dicho abandono, entre otros ámbitos.
Por su parte, BIORESILMED, desarrollado por la Fundació Eurecates busca promover la bioeconomía, fomentar la biodiversidad y aumentar la resiliencia climática de los paisajes mediterráneos españoles, representados por humedales costeros y por paisajes agrícolas del interior, mediante prácticas innovadoras que incluyen programas piloto de cultivos leñosos y arrozales para la reducción de las emisiones de metano y secuestro de carbono, respectivamente.