El 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales, una efeméride que conmemora la firma del Convenio de Ramsar en 1971, un tratado internacional centrado en la conservación y el uso racional de los humedales. Este año, bajo el lema “Proteger y restaurar los humedales para nuestro futuro común”, se busca destacar la importancia de estos ecosistemas vitales y promover acciones concretas para su protección y restauración.
Los humedales representan apenas el 6% de la superficie terrestre, pero son el hábitat del 40% de las especies de flora y fauna del mundo. Además de albergar una biodiversidad única, estos ecosistemas ofrecen numerosos beneficios a las personas: nos proveen de agua limpia, alimentos, recursos genéticos y materias primas. También contribuyen a mitigar los efectos del cambio climático, regulan y purifican el agua y nos ayudan a prevenir inundaciones.
Más de 1.000 millones de personas en todo el mundo dependen de los humedales para su subsistencia. Sin embargo, estos ecosistemas están en peligro: desde 1970 se ha perdido el 35% de los humedales de todo el mundo, una tasa de desaparición tres veces mayor que la de los bosques. Entre las principales amenazas se encuentran el drenaje para uso agrícola, la contaminación, el cambio climático y la sobreexplotación de recursos.
Plan estratégico de humedales a 2030
El Plan Estratégico de Humedales a 2030 busca evitar, detener y revertir la pérdida y degradación de zonas húmedas en España, asegurando la conservación de los hábitats y especies que los sustentan y garantizando su capacidad para proveer servicios ecosistémicos esenciales.
Establece prioridades y metas concretas, alineadas con los compromisos internacionales, como el Plan Estratégico Ramsar 2016-2024 y la Estrategia de Biodiversidad de la UE para 2030. Además, define seis líneas de actuación prioritarias con medidas específicas para enfrentar las amenazas que afectan a estos ecosistemas en España.
Los humedales Ramsar en España
España cuenta con 76 humedales designados como sitios Ramsar, que abarcan más de 300.000 hectáreas y representan una gran variedad de ecosistemas, desde lagunas costeras y marismas hasta deltas y albuferas. La Lista Ramsar incluye humedales de importancia global, reconocidos por su papel clave en la conservación de la biodiversidad y la provisión de servicios ecosistémicos esenciales. Este reconocimiento implica un compromiso de los países para garantizar su protección y uso sostenible, además de promover su restauración en caso de degradación.
Sin embargo, el estado de conservación de estos espacios es preocupante: el 85% presenta una situación desfavorable, con una presión alta o muy alta que afecta tanto a su extensión como a la calidad de hábitat para las especies que dependen de ellos.
Según un informe del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) solo el 12% de los humedales Ramsar en España se encuentran en un buen estado de conservación, mientras que el 54% se clasifican como “pobre” o “muy pobre”. Las lagunas costeras, en particular, están gravemente amenazadas, lo que ha llevado a solicitar su declaración como hábitat en peligro de desaparición.
Restaurar y proteger: una acción urgente
La Fundación Biodiversidad apoya la conservación y restauración de humedales a través de programas como Pleamar y Empleaverde+.
En el marco del Programa Pleamar, financiado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura (FEMPA), se desarrolla el proyecto LAB-MAR, que busca prevenir y valorizar basuras marinas en humedales protegidos como el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, el complejo intermareal Umia-Grove y las Marismas del Odiel.
Por otro lado, el programa Empleaverde+, financiado por el Fondo Social Europeo Plus, impulsa la formación en conservación y restauración de humedales a través de proyectos como Interparques – Ecoturismo Inclusivo, para mejorar la inserción laboral en turismo sostenible en humedales; Ecoprofesionales por la Sostenibilidad, que capacita para la transición ecológica en el entorno de Doñana; Capacitar para Transformar, que fomenta la gestión del agua en lagunas del sur de Córdoba; y ECOBIOS NEXT, para la elaboración y venta de productos ecológicos en humedales de la Red Natura 2000.
La restauración de humedales es clave para revertir su deterioro. Por ello, proyectos como el LIFE Cerceta Pardilla, coordinado por la Fundación Biodiversidad, se enfocan en la recuperación de hábitats esenciales para especies como la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris), el pato más amenazado de Europa. Gracias a esta iniciativa, que cuenta con la contribución financiera del Programa LIFE de la Unión Europea, ya se han restaurado 2.300 hectáreas de humedales en varias comunidades autónomas.
Otros proyectos, financiados a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), están trabajando en la renaturalización de ecosistemas fluviales, la restauración de zonas húmedas y la mitigación del cambio climático en paisajes mediterráneos. Iniciativas como RESTAURALCÚDIA y BIORESILMED buscan revertir la pérdida de biodiversidad y aumentar la resiliencia climática en humedales clave como el Delta del Ebro y la Bahía de Alcudia.
Este Día Mundial es una oportunidad para reflexionar sobre nuestra relación con la naturaleza y tomar medidas concretas para asegurar que estos ecosistemas esenciales sigan siendo fuente de vida para las generaciones futuras.