Cada 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, una efeméride que la Organización de las Naciones Unidas comenzó a conmemorar en 1975 y que tiene su origen en las manifestaciones de mujeres que reclamaban a principios del siglo XX el derecho al voto, mejores condiciones de trabajo y la igualdad entre sexos.
Este año, bajo el lema “Para todas las mujeres y niñas: Derechos. Igualdad. Empoderamiento”, la ONU nos invita a reflexionar sobre los avances alcanzados, pero también sobre los retos que aún persisten en la lucha por la igualdad de género.
En este contexto, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) reafirma su compromiso con la inclusión de la mujer en la gestión de la biodiversidad y en la transición ecológica, dos de los ejes fundamentales para lograr un futuro sostenible.
IGUALDAD DE GÉNERO EN LA TRANSICIÓN ECOLÓGICA
En los últimos años, se ha evidenciado una creciente participación de la mujer en la lucha contra el cambio climático y en el impulso de un modelo económico más verde e inclusivo. Sin embargo, aún existen grandes desigualdades que dificultan el avance en igualdad de género en sectores clave como la energía, la biodiversidad o la gestión de los recursos naturales.
En el marco de la COP29, celebrada en Bakú (Azerbaiyán) en 2024, España, en colaboración con diversos organismos internacionales, reafirmó su firme compromiso con la justicia climática desde una perspectiva feminista. En este contexto, se llevaron a cabo eventos clave como el Diálogo sobre financiamiento climático con enfoque de género, en el que se abordaron las barreras estructurales que enfrentan las mujeres, en particular las jóvenes y las niñas, para participar de manera equitativa en la transición energética.
Además, España también formalizó en 2023 su adhesión a la Campaña Equal by 30, una iniciativa global cuyo objetivo es lograr la igualdad salarial, en el liderazgo y de oportunidades para las mujeres en el sector de las energías limpias para el año 2030.
EL EMPRENDIMIENTO VERDE Y RURAL COMO MOTOR DE CAMBIO
El emprendimiento verde y rural también se presenta como una vía clave para la inclusión de la mujer en la transformación de nuestra economía. Sin embargo, las estadísticas aún reflejan una gran disparidad. En España, solo una de cada diez personas emprendedoras en actividades verdes es mujer, y las emprendedoras rurales representan apenas un tercio del total en áreas rurales, según el informe Emprendimiento verde de las mujeres y emprendimiento de las mujeres en el ámbito rural del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
Estos sectores son esenciales para abordar problemas como la despoblación y la masculinización de los territorios rurales, y las mujeres tienen un papel fundamental que desempeñar. De hecho, según los datos de la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (UATAE) de 2024, el empleo autónomo en España ganó 42.396 personas en 2024, de las cuales 22.239 fueron mujeres, lo que representa un aumento significativo en la participación femenina en el trabajo autónomo. Sin embargo, las mujeres siguen representando solo el 36,9% del total de autónomos, lo que pone de manifiesto la persistente desigualdad en el acceso y las oportunidades en este sector.
A través de iniciativas como el Programa Empleaverde+ y la Red Emprendeverde, la Fundación Biodiversidad trabaja para fortalecer el emprendimiento femenino en la economía verde. Estos programas no solo brindan apoyo a las emprendedoras, sino que fomentan el acceso a recursos y formación específica, promoviendo la inclusión de las mujeres en la gestión sostenible de los recursos naturales y en proyectos de conservación de la biodiversidad.
DESAFÍOS PERSISTENTES Y COMPROMISO GLOBAL
A pesar de los avances, las mujeres siguen enfrentando barreras, como el acceso limitado a financiación, la falta de representación en puestos de liderazgo y la discriminación estructural en sectores clave, desde la energía limpia hasta la planificación climática. Según un estudio de European Women in VC, menos del 2% de la inversión en startups se dirige a empresas fundadas exclusivamente por mujeres, limitando su capacidad para desarrollarse en sectores de alta inversión, como las energías renovables.
Además, las mujeres en zonas rurales y en situación de vulnerabilidad enfrentan obstáculos adicionales en cuanto al acceso a tierras, financiamiento y tecnología para enfrentar el cambio climático.
La Fundación Biodiversidad, en colaboración con organismos nacionales e internacionales, impulsa proyectos que integran la perspectiva de género en la gestión del medio ambiente, trabajando para que las mujeres y niñas de todas las edades y contextos puedan ser agentes de cambio en la creación de un mundo más justo para todos y todas. Para ello, cuenta con la Guía para incluir la perspectiva de género en proyectos, para orientar a las entidades con las que colabora en integrar la perspectiva de género en todas las fases de los proyectos. También organiza diferentes eventos como el Foro de Ciudades, Medio Ambiente y Género, para intercambiar experiencias y propuestas que garanticen una mayor participación de las mujeres en la gestión de la biodiversidad y el cambio climático.
El Día Internacional de la Mujer nos recuerda la importancia de seguir avanzando hacia una sociedad más igualitaria en la que el empoderamiento de las mujeres sea una prioridad en todos los sectores, incluyendo aquellos más estratégicos para el futuro del planeta como la biodiversidad y la economía verde. En este camino, la participación de las mujeres en la transición ecológica y el fortalecimiento de sus capacidades en el emprendimiento son claves para lograr un futuro sostenible, inclusivo e igualitario.