Cada 27 de septiembre se celebra el Día Mundial del Turismo que tiene como objetivo concienciar sobre el valor social, cultural y económico del turismo, además de poner el foco en cómo el sector puede contribuir a lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Esta fecha, promovida por la Organización Mundial del Turismo (OMT), se celebra este año bajo el lema “Turismo y transformación sostenible”. Además de un potente sector económico, el turismo es un acelerador del progreso social, que favorece la educación, genera empleo y crea nuevas oportunidades.
Para conseguir estos beneficios, la OMT advierte que es imprescindible la adopción de un enfoque bien planificado e inclusivo, que sitúe la sostenibilidad, la resiliencia y la equidad social en el centro del desarrollo turístico y la toma de decisiones. La transformación del turismo sostenible debe comenzar con una gobernanza eficaz y una planificación centrada en las personas, según indica este organismo.
El turismo mundial guarda una estrecha relación con el desarrollo y es un motor clave del progreso socioeconómico. Según la Organización de Naciones Unidas, el sector del turismo emplea a una de cada 10 personas en el mundo y contribuye al 10% del PIB mundial. Además, los países con un turismo abierto y sostenible tienden a ser territorios más pacíficos.
En lo que se refiere a su relación con el planeta, el organismo señala que el sector del turismo debe cumplir sus responsabilidades para solucionar la emergencia climática, que, según el informe sobre Riesgos Mundiales 2025, elaborado por el Foro Económico Mundial, es uno de los riesgos más urgentes de los próximos 10 años, con los fenómenos meteorológicos extremos, la pérdida de biodiversidad y el colapso de los ecosistemas como principales preocupaciones.
En este contexto, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) trabaja en diferentes líneas de actuación para el fomento de un turismo sostenible y verde.
El turismo ofrece un terreno fértil para la innovación y el espíritu empresarial. Por eso, a través de la Red Emprendeverde, la Fundación presta apoyo a la creación y consolidación de nuevas empresas que contribuyen a la recuperación verde y a la conservación de la biodiversidad, algunas de ellas con proyectos de emprendimiento de turismo sostenible.
Por ejemplo, Quei Vitorino es un proyecto de turismo rural nacido en 2011 que ofrece al visitante distintas experiencias de ecoturismo en el Parque Natural de Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias en Asturias. También, en 2015 nace Snorkeling Experience, un proyecto de ecoturismo costero que pone el foco en la divulgación medioambiental con el fin de acercar la ciencia al público general.
Por otro lado, la Fundación Biodiversidad también apoya proyectos vinculados a un turismo más sostenible a través de sus convocatorias de ayudas. Dentro de la convocatoria para el fomento de la bioeconomía ligada al ámbito forestal del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) impulsa Fantástico Bosque de Valdavido con el que se pretende establecer un modelo de gestión del monte enfocado a la biodiversidad y al ecoturismo, que reduzca el riesgo de incendio y potencie nuevos productos forestales.