Cada 8 de junio se celebra el Día Mundial del Océano, una fecha que la Asamblea General de Naciones Unidas designó oficialmente en 2008 con el objetivo de concienciar sobre la importancia del océano para la vida en la Tierra y promover su conservación. Este año, bajo el lema “Reimagina”, se invita a cambiar la forma en que vemos y cuidamos el océano, reconociéndolo como parte esencial de nuestra vida cotidiana y del equilibrio climático.
El océano cubre cerca del 72% de la superficie del planeta y desempeña funciones esenciales para la vida. Produce, al menos, la mitad del oxígeno que respiramos y se estima que es la principal fuente de proteínas y sustento para 1.000 millones de personas. Asimismo, actúa como un gran regulador térmico al absorber más del 90% del exceso de calor y cerca del 30% del dióxido de carbono emitido a la atmósfera. Sin embargo, su capacidad para seguir proporcionando estos beneficios está cada vez más comprometida.
EL ESTADO DEL OCÉANO
La Tercera Evaluación Mundial de los Océanos confirma la magnitud del deterioro. La tasa de subida del nivel del mar ha pasado de menos de 2 mm anuales antes de 2015 a más del doble en 2023. La absorción oceánica de CO₂ se ha triplicado en los últimos 60 años, provocando una acidificación progresiva de sus aguas. Además, las previsiones apuntan a que, a mediados del siglo XXI, el océano Ártico podría quedar totalmente libre de hielo en el periodo estival.
La biodiversidad marina tampoco escapa de este deterioro. El 90% de los arrecifes de coral podría desaparecer si el calentamiento global supera los 1,5 °C, y en el Caribe ya se ha perdido el 80% de la cubierta coralina desde los años setenta. Por su parte, las praderas submarinas han sufrido un declive global del 30% desde finales del siglo XIX.
UN NUEVO MARCO PARA PROTEGER EL OCÉANO
Este año marca un hito para la conservación marina con la entrada en vigor del Tratado de Alta Mar, el primer acuerdo internacional jurídicamente vinculante destinado a conservar la biodiversidad marina en aguas internacionales. Estas aguas representan cerca de dos tercios del océano y, hasta ahora, menos del 1% contaba con alguna figura de protección. El acuerdo establece un marco común para crear áreas marinas protegidas, reforzar las evaluaciones de impacto ambiental y mejorar la gobernanza de estos ecosistemas. Además, supone un paso decisivo hacia el cumplimiento del objetivo global de proteger el 30% del océano antes de 2030. España fue el primer país de la Unión Europea en ratificar el tratado, reafirmando su compromiso con la conservación marina mediante iniciativas como la propuesta de protección de la Corriente de Canarias.
IMPULSAR EL CONOCIMIENTO Y LA CONSERVACIÓN DEL OCÉANO
En este contexto, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) impulsa iniciativas orientadas a mejorar el conocimiento del océano, reforzar su conservación y restauración, avanzar en una gestión más eficaz del medio marino y fomentar una economía azul sostenible.
Tras cerca de diez años de ejecución, el proyecto LIFE INTEMARES, coordinado por la Fundación Biodiversidad, se encuentra en su recta final. La iniciativa ha contribuido a incrementar la superficie marina protegida en España del 8% al 22,5% durante la última década. Asimismo, ha impulsado un modelo de gestión basado en el conocimiento científico y la participación social, con 63 campañas oceanográficas para mejorar el conocimiento de hábitats y especies marinas y más de 15.000 personas implicadas. El proyecto también ha sentado las bases para reforzar las capacidades vinculadas a la gestión y gobernanza del medio marino.
El próximo viernes se celebrará el evento de presentación de resultados, una jornada que pondrá en valor la contribución de la ciencia a la toma de decisiones, la coordinación entre administraciones y entidades, y la participación de los sectores implicados como elementos fundamentales para compatibilizar la conservación del medio marino con el desarrollo socioeconómico.
De forma complementaria, el Plan de Capacitación en Red Natura 2000 marina desarrolla acciones formativas dirigidas a fortalecer las capacidades de los distintos sectores vinculados a la conservación y gestión marina. Hasta la fecha, se han realizado 111 acciones formativas, con la participación de más de 3.810 personas procedentes de administraciones públicas, la comunidad educativa, el sector turístico, el sector pesquero y la ciudadanía. Esta iniciativa cuenta con el apoyo del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea-NextGenerationEU, así como con fondos del programa LIFE.
Además, a través de la convocatoria de ayudas FEDER para apoyar la conservación y restauración de la biodiversidad marina, la Fundación Biodiversidad impulsa ocho proyectos. Entre ellos destaca SAFAMAR, una iniciativa centrada en analizar los efectos de las actividades humanas y del cambio climático sobre la megafauna marina amenazada de Canarias, incluidos cetáceos, tortugas marinas y elasmobranquios, mediante herramientas avanzadas de diagnóstico sanitario.
A través del Programa Pleamar, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), se apoyan actualmente 43 proyectos orientados a mejorar el conocimiento, la conservación y la restauración de ecosistemas marinos, con especial atención a la Red Natura 2000 marina. Por su parte, el Programa Empleaverde+, cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+), impulsa proyectos que favorecen la creación de empleo verde y el desarrollo de actividades vinculadas a la economía azul.
El Día Mundial del Océano recuerda la necesidad de reforzar la acción para conservar y restaurar los ecosistemas marinos. Avanzar en el conocimiento científico, promover una gestión sostenible y favorecer la recuperación de la biodiversidad resultan esenciales para mantener la salud del océano y los beneficios que aporta a la sociedad.