23/03/2025

Del aviso a la acción: reducir la brecha en las alertas tempranas frente al cambio climático

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Cada 23 de marzo se celebra el Día Meteorológico Mundial (DMM), una efeméride impulsada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) desde 1950. Su objetivo es poner en valor la contribución esencial de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales a la seguridad y bienestar de la sociedad.

Este año, coincidiendo con el 75º aniversario de la OMM, el lema elegido es “Cerrar la brecha en las alertas tempranas, juntos”. Este mensaje destaca la importancia de reforzar la cooperación internacional y acelerar la implantación de sistemas de alerta temprana eficaces frente a los crecientes riesgos del cambio climático.

La OMM ha subrayado que 2024 ha sido el año más cálido registrado hasta la fecha. Este incremento de temperaturas está vinculado a un aumento de fenómenos meteorológicos extremos como lluvias torrenciales, inundaciones y olas de calor. Además, el ascenso del nivel del mar y la acidificación oceánica agravan la situación.

Según datos de la OMM, el número de países que disponen de sistemas de alerta temprana multirriesgo ha pasado del 27 % en 2015 al 55 % en 2024. Aunque el avance es notable, todavía queda camino por recorrer para garantizar que todas las comunidades estén protegidas.

INFORME CLIVAR-SPAIN: EVIDENCIAS DEL CAMBIO CLIMÁTICO EN ESPAÑA

En este contexto global, España también afronta importantes desafíos climáticos. Con el objetivo de ofrecer una evaluación precisa sobre las tendencias climáticas en nuestro país, el Comité CLIVAR-Spain, con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), la Oficina Española de Cambio Climático (OECC) y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), ha presentado una nueva edición del Informe CLIVAR-Spain.

Este análisis ofrece una visión detallada de los principales riesgos y cambios observados, tanto en la atmósfera como en el océano, la criosfera y los ecosistemas de la Península Ibérica.

Como subraya el informe, los efectos del cambio climático ya son evidentes en el territorio español. Se ha registrado un aumento sostenido en la frecuencia, duración e intensidad de las olas de calor en las últimas décadas. Asimismo, las sequías son cada vez más prolongadas e intensas, debido principalmente al incremento de las temperaturas y la mayor evaporación atmosférica.

También destaca la rápida desaparición de los glaciares en la Península Ibérica, lo que afecta directamente a los recursos hídricos y a los ecosistemas de montaña.

Asimismo, el análisis alerta sobre el calentamiento acelerado del mar Mediterráneo, que se produce a un ritmo dos o tres veces superior a la media mundial. Este fenómeno favorece la aparición de eventos extremos, como precipitaciones intensas y olas de calor marinas.

Además, desde los años noventa, el nivel del mar en las costas españolas ha aumentado más de 3 milímetros al año, incrementando el riesgo de inundaciones y erosión en las zonas costeras. Estos datos subrayan la urgencia de reforzar las medidas de prevención y adaptación.

Para ello, es esencial impulsar la investigación científica, la cooperación institucional y la colaboración público-privada, para construir así una sociedad más resiliente y preparada.

La conmemoración del Día Meteorológico Mundial recuerda la importancia de actuar conjuntamente para garantizar que nadie quede desprotegido ante los efectos del cambio climático. Un compromiso que debe estar alineado con los principios de equidad, cooperación y sostenibilidad, y con el objetivo de no dejar a nadie atrás.