La Comisión Europea estableció en el año 2000 el 22 de septiembre como el Día Mundial sin Coches, una fecha con la que concluye la celebración de la Semana Europea de la Movilidad, que dio comienzo el pasado 16 de septiembre con el objetivo de promover el uso de medios de transporte más sostenibles y evitar aquellos más contaminantes.
Este día, además, trata de sensibilizar a la ciudadanía sobre la oportunidad que supone el uso de medios de transporte alternativos al coche para reducir la contaminación atmosférica y mejorar la calidad del aire en las ciudades. Asimismo, persigue poner de manifiesto los beneficios que aporta la utilización de medios más respetuosos con el medio ambiente para la salud de las personas y para la movilidad en las zonas urbanas, al disminuir los niveles de congestión en las carreteras.
Este año el lema escogido por la Comisión Europea para la Semana Europea de la Movilidad es “Espacio público compartido”. Bajo esta idea se busca fomentar un cambio de comportamiento hacia el transporte público, la movilidad activa, con el uso de bicicletas o dando prioridad al peatón, y otras soluciones de transporte más limpio.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación atmosférica es uno de los mayores riesgos ambientales que existen para la salud, causando unos 7 millones de muertes al año debido a los niveles tóxicos del aire contaminado. Además, señala que el 99 % de la población mundial respira un aire que no respeta las directrices de la OMS sobre la calidad del aire ya que contiene contaminantes ambientales en forma de partículas que provocan problemas para la salud (enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares y respiratorias).
Asimismo, las áreas urbanas son especialmente sensibles a esta problemática, ya que, en la actualidad, albergan más del 50 % de la población mundial y se prevé que para 2050 esta cifra alcance el 68 %, según el Informe Mundial de las Ciudades elaborado por ONU-Habitat. En este sentido, la tendencia hacia el incremento global de población seguiría produciendo un uso generalizado de automóviles contaminantes, y, en consecuencia, altos niveles de contaminación ambiental y mayores emisiones de gases de efecto invernadero.
En este contexto, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico contribuye a impulsar la renaturalización de las ciudades, a la mejora de su habitabilidad, así como a la adaptación y mitigación del cambio climático en zonas urbanas, a través de las convocatorias de ayudas que gestiona en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.
Por ejemplo, el proyecto BRERA, coordinado por el Ayuntamiento de Soria junto con la Fundación Cesefor y la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León, tiene como objetivo impulsar una transformación en la ciudad de Soria que mejore su habitabilidad, aumente la biodiversidad y su capacidad de adaptación al cambio climática. Incluye 21 intervenciones para renaturalizar la ciudad entre las que se encuentran la creación de nuevos espacios verdes en la vía pública, cierre al tránsito motorizado de tramos de calles, la retirada estratégica de pavimento en calzada y la reducción de un carril para plantación de árboles y arbustos autóctonos.
Con el proyecto PLAN VILADECANS 3-30-300, el Ayuntamiento de Viladecans busca transformar la ciudad en base al desarrollo de su infraestructura verde, mejorando la conectividad con los espacios naturales y el incremento y conservación de la biodiversidad. Junto con la Associació Institut Català d’Ornitologia (ICO), la Fundación Privada Instituto de Salud Global Barcelona (ISGlobal), y la Fundación Plant For The Planet, el proyecto reducirá las superficies pavimentadas, aumentará la permeabilidad del suelo y creará carriles ciclables que conecten Viladecans con municipios vecinos.
El proyecto Renatura Rivas se propone reverdecer zonas socialmente claves de la ciudad, incrementando y diversificando su infraestructura verde y mejorando su infraestructura azul, que permitirá la conexión ecológica de los nuevos espacios renaturalizados. Liderado por el Ayuntamiento de Rivas, el proyecto cuenta, entre sus principales acciones, con la peatonalización y renaturalización de zonas de bajas emisiones en accesos a centros escolares, la renaturalización de espacios vacantes en la trama urbana del Barrio Oeste, y la creación de corredores ecológicos entre las zonas renaturalizadas.
A través del proyecto LOS HERRÁN BERRIA, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz plantea reforzar la infraestructura verde urbana de la ciudad mediante la incorporación de nuevos espacios de oportunidad para la renaturalización a través de la implantación del modelo de supermanzanas, dando así un paso más en la estrategia de la ciudad como green capital y referente en sostenibilidad. La liberación de espacio destinado al automóvil permitirá disminuir la contaminación atmosférica y acústica, reducir el calentamiento y profundizar en un modelo de ciudad diseñado para el protagonismo y la calidad de vida de las personas.