24/03/2014

La UE reconoce el proyecto LIFE Naturaleza para la Conservación y Reintroducción del Lince Ibérico en Andalucía

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Uno de los ocho mejores proyectos ejecutados en Europa. Así ha sido distinguido por la Unión Europea el proyecto LIFE Naturaleza para la Conservación y Reintroducción del Lince Ibérico en Andalucía, reconociendo la labor de preservación que se viene realizando en Andalucía en relación a esta especie en peligro de extinción.

La iniciativa, llevada a cabo por la Consejería de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente se puso en marcha entre los años 2006 y 2011, con la participación de asociaciones de cazadores (FAC, Ateca, Aproca), organizaciones no gubernamentales (EEA-Andalucía, Fundación CBD, Secem y WWF/Adena), propietarios y sociedades de cazadores.

Mediante este proyecto LIFE se han conseguido objetivos como la reintroducción, por primera vez, de ejemplares de lince ibérico en las zonas de Guarrizas (Jaén) y Guadalmellato (Córdoba), permitiendo así ampliar las población de esta especie en peligro de extinción; y el desarrollo de convenios colaborativos con propietarios y asociaciones de cazadores que permitan preservar a estos ejemplares. Asimismo, las acciones de sensibilización, incluidas en este proyecto LIFE, han ido dirigidas a la concienciación social sobre el valor de la especie en el ecosistema mediterráneo y la información sobre la situación real en la que se encuentra la misma.

Este reconocimiento de la Unión Europea es el segundo concedido a un proyecto LIFE andaluz, y ya ha sido aprobado por la Comisión Europea un tercer proyecto LIFE, denominado ‘Iberlince’ que permitirá dar continuidad a la iniciativa, ampliando las poblaciones en Portugal, Extremadura, Castilla-La Mancha, Murcia y Andalucía con la puesta en marcha de acciones de reintroducción de lince ibérico, con el objetivo final de proponer a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) una reducción a categoría de menor amenaza según los criterios internacionales.

De momento, estas iniciativas ya han permitido pasar de los 98 ejemplares registrados en el año 2002 a los más de 300 que se contabilizan a día de hoy, con un aumento también en la superficie de presencia de esta especie que llega ya a los 1000 kilómetros cuadrados.