05/09/2026

Los buitres, aliados esenciales para la biodiversidad, la salud y el clima

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Cada primer sábado de septiembre se celebra el Día Internacional de los Buitres, una jornada dedicada a dar a conocer la importancia ecológica de estas aves y concienciar sobre las amenazas que afrontan. Este año se cumplen dos décadas desde que distintas iniciativas de conservación comenzaron a impulsar una jornada internacional dedicada a estas especies.

Los buitres desempeñan una función esencial en el equilibrio de los ecosistemas. Como carroñeros especializados, consumen rápidamente los cadáveres de animales y aceleran la eliminación de materia orgánica en descomposición. Este servicio ecosistémico reduce la disponibilidad de restos para otros carroñeros y microorganismos potencialmente patógenos y contribuye a disminuir el riesgo de transmisión de enfermedades entre la fauna silvestre, el ganado y las personas.

Esta función también ha sido analizada en España. Un estudio realizado en Sierra Madrona, en Ciudad Real, concluyó que los buitres desempeñan un papel especialmente relevante en la eliminación eficiente de carroñas y en la reducción de los riesgos sanitarios asociados.

Su actividad aporta además beneficios frente al cambio climático. Una investigación realizada en España estimó que sustituir la eliminación natural de cadáveres por aves carroñeras por su recogida y traslado a plantas de tratamiento suponía recorrer cerca de 50 millones de kilómetros al año y generar alrededor de 77.000 toneladas de CO₂ equivalente. Otro trabajo estimó que permitir el aprovechamiento de cadáveres procedentes de ganadería extensiva en las áreas autorizadas podía evitar unas 43.344 toneladas de CO₂ equivalente anuales, una reducción potencial del 55,7%.

Aunque todas estas aves son carroñeras, cada especie aprovecha los cadáveres de forma diferente. El buitre leonado consume principalmente tejidos blandos y vísceras, mientras que el potente pico del buitre negro le permite acceder a piel y tejidos más resistentes. El alimoche aprovecha pequeños restos que dejan otras especies y el quebrantahuesos está especialmente adaptado al consumo de huesos. Esta complementariedad convierte a la comunidad de buitres en un eficiente sistema natural de eliminación de carroñas.

ESPAÑA, UN REFUGIO CLAVE PARA LOS BUITRES EUROPEOS

Nuestro país tiene una responsabilidad especialmente relevante en la conservación de estas aves. Según la Estrategia nacional contra el uso ilegal de cebos envenenados, España alberga más del 90 % de las poblaciones europeas de buitre leonado, buitre negro y alimoche común.

El buitre leonado (Gyps fulvus) es el más abundante, mientras que el buitre negro (Aegypius monachus), la rapaz de mayor tamaño de Europa, mantiene en España su principal población europea. Nuestro país conserva también una población fundamental de alimoche común (Neophron percnopterus). Por su parte, el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) protagoniza una destacada recuperación después de haber desaparecido durante el siglo XX de gran parte de las montañas españolas.

La Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico elaboró, junto con instituciones portuguesas, la Estrategia para la conservación del quebrantahuesos en España y Portugal, orientada a consolidar esta recuperación y favorecer la expansión de la especie.

Estos avances conviven, sin embargo, con importantes amenazas. El envenenamiento continúa siendo uno de los principales riesgos, junto con la electrocución y las colisiones con tendidos eléctricos y otras infraestructuras, la degradación de los hábitats, las molestias en las zonas de reproducción y los cambios en la disponibilidad de alimento.

A escala mundial, la situación resulta especialmente preocupante. Alrededor del 60 % de las especies de buitres están amenazadas y aproximadamente el 70 % presenta poblaciones en declive, según la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS).

CONSERVAR LOS BUITRES Y LOS ECOSISTEMAS QUE HABITAN

La Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) apoya proyectos destinados a mejorar el estado de conservación de estas aves mediante la gestión de sus hábitats, la reducción de amenazas y el seguimiento de sus poblaciones.

Entre ellos se encuentra Aegypius return, desarrollado por la Fundación Naturaleza y Hombre, que trabaja para consolidar y expandir la población de buitre negro en Castilla y León y Extremadura. La iniciativa busca favorecer el crecimiento de las colonias reproductoras, aumentar la disponibilidad de nidos seguros y mejorar la resiliencia de sus hábitats frente a los incendios forestales.

El proyecto también impulsa una alimentación segura y sostenible mediante el mantenimiento de muladares y zonas de alimentación, y analiza el impacto de amenazas como el plomo, los medicamentos veterinarios y el envenenamiento.

El Día Internacional de los Buitres recuerda que conservar estas aves significa mantener uno de los servicios naturales más eficaces de nuestros ecosistemas. Su presencia favorece la biodiversidad, reduce riesgos sanitarios y evita emisiones asociadas a la gestión de cadáveres, una función especialmente relevante en España, uno de los principales refugios europeos para estas especies.