Hoy se celebra el Día Mundial de los Humedales, una fecha que conmemora la firma del Convenio de Ramsar en el año 1971, acuerdo que protege las zonas húmedas de importancia internacional. Este año, bajo el lema “Los humedales y el bienestar humano” se busca ir más allá de la relevancia de estos ecosistemas para la conservación de la biodiversidad y por los servicios que ofrecen, poniendo de relieve la gran conexión con la salud de las personas.
A pesar de que solo ocupan en torno al 6% de la superficie terrestre, los humedales tienen un papel clave en el medio natural. Proporcionan alimento, materias primas, recursos genéticos para medicinas y energía hidroeléctrica, además de filtrar y limpiar el agua, de renovar los acuíferos subterráneos, controlar las inundaciones y atenuar las sequías. Igualmente, contribuyen al fomento y la protección de la biodiversidad, ya que el 40 % de las especies viven o se reproducen en ellos.
Pero menos conocidos son los múltiples beneficios de salud, sociales y culturales que aportan a las personas. La conexión con la naturaleza que proporcionan los humedales contribuye a nuestra salud mental, son una fuente de inspiración y de oportunidades recreativas y nos ayudan a mitigar el cambio climático y sus efectos y a adaptarnos a ellos. Además, constituyen motores económicos cruciales en sectores como la agricultura y la pesca, lo que supone que cerca de una de cada ocho personas (más de 1.000 millones en todo el mundo) se ganan la vida gracias a los humedales.
A pesar de su importancia, desde 1970 se ha perdido el 35 % de los humedales del mundo, siendo la desaparición de estos ecosistemas tres veces mayor que la de los bosques. En la actualidad, una de cada tres especies de agua dulce y el 25 % de todas las especies dependientes de los humedales están en peligro de extinción debido a la disminución de estos ecosistemas.
A nivel nacional, con la incorporación a la Lista Ramsar del Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia, el número de enclaves de importancia internacional en España asciende a 76, con una superficie de más de 315.000 hectáreas. Esto convierte a nuestro país en el segundo país de la Unión Europea en número de espacios declarados, por detrás de Reino Unido, con 174 espacios. Para proteger estos espacios, en 2022 el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) aprobó el Plan Estratégico de Humedales a 2030, que persigue garantizar el mantenimiento de los hábitats y especies que sustentan, y su capacidad para proveer servicios ecosistémicos esenciales, así como impulsar su recuperación y poner en valor los servicios que prestan.
En esta línea se expresa el ambientólogo y coordinador de I+D y Medio Ambiente del restaurante Aponiente, Juan Martín Bermúdez, que protagoniza el 15º episodio de Naturalmente, el podcast de la Fundación Biodiversidad. El experto destaca la importancia de la restauración ecológica de los humedales en España y defiende que “hay que comenzar a mirar con interés a los humedales costeros, pues nos van a salvar la vida”.
IMPULSO A LA CONSERVACIÓN DE LOS HUMEDALES
En este contexto, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico apoya, gestiona y coordina diferentes proyectos que contribuyen a la mejora del estado de conservación de los humedales y a la restauración de estos ecosistemas clave.
Por un lado, coordina el proyecto LIFE Cerceta Pardilla, que persigue recuperar al menos 3.000 hectáreas de humedales para revertir el riesgo de extinción de la especie en situación crítica en España y el pato más amenazado del continente europeo. La cerceta pardilla depende de la presencia de agua en los humedales para poder reproducirse con éxito, por lo que la pérdida y degradación del hábitat es una de sus mayores amenazas y hace peligrar su supervivencia. Hasta el momento, en el marco del proyecto se han adquirido más de 54 hectáreas de humedales en el Parque Natural de El Hondo (Alicante) para su mejora y adecuación como hábitat para la especie, y se ha llegado a acuerdos con propietarios para la mejora y restauración de humedales en un total de 1.340 hectáreas en las comunidades de Andalucía, Madrid y Comunidad Valenciana.
Además, la Fundación Biodiversidad apoya proyectos gracias al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) que contribuyen a la protección de estos ecosistemas. A través de la convocatoria de ayudas dirigidas a la renaturalización de ríos en entornos urbanos y al fomento de la bioeconomía, se están llevando a cabo diversas iniciativas. RESTAURALCÚDIA trabaja en la renaturalización de zonas húmedas del corredor ecológico de la Bahía de Alcudia (Baleares), mientras que BIORESILMED busca revertir la pérdida de biodiversidad y aumentar la resiliencia climática de los paisajes mediterráneos en el Delta del Ebro y de los humedales costeros del interior de Granada, Almería y Murcia. Por su parte, FLUVIATILIS impulsa la restauración ecológica de ecosistemas de ribera para aumentar su resistencia al cambio climático mediante custodia fluvial.
Asimismo, bajo el Marco de Actuaciones Prioritarias para el Mar Menor, impulsa 11 proyectos innovadores y transformadores para la restauración y mejora ambiental en ámbito agrícola en esta zona húmeda y su entorno. Estas iniciativas actúan en más de 1.100 hectáreas con acciones enfocadas en mejoras de buenas prácticas agrarias, disminución del aporte de nitratos a la laguna y soluciones basadas en la naturaleza para su restauración ecológica.