Cada 3 de julio se conmemora el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, una jornada que busca sensibilizar sobre el grave impacto ambiental de este producto de un solo uso y fomentar su reducción y sustitución por alternativas más sostenibles.
Según la Organización de Naciones Unidas, las bolsas de plástico son una de las principales fuentes de contaminación en el planeta. Su producción requiere derivados del petróleo, agua y energía, generando además emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, su vida útil apenas alcanza los 20 minutos de media, mientras que pueden tardar entre 100 y 400 años en degradarse.
Su ligereza facilita que se dispersen por cualquier entorno: campos, ríos, playas, mares… Allí amenazan a la biodiversidad, provocando la asfixia o estrangulamiento de numerosas especies marinas, como tortugas, delfines o atunes, al confundirlas con alimento.
Se estima que cada persona en la Unión Europea utiliza de media unas 66 bolsas de plástico al año, lo que supone una reducción del 14 % respecto a 2021. Este descenso refleja el impacto de las medidas regulatorias adoptadas en distintos países para limitar su consumo, aunque el objetivo europeo de reducirlo por debajo de las 40 bolsas por habitante aún está lejos.
Más allá de los daños visibles, también es preocupante el efecto de los microplásticos y nanoplásticos, partículas derivadas de su degradación que contaminan suelo, agua y aire, y que ya se han detectado en heces humanas, pulmones y plasma sanguíneo. Si no se revierte esta tendencia, la ONU estima que en 2050 habrá más plástico que peces en el océano.
IMPULSO A LA REDUCCIÓN DE PLÁSTICOS
La Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) financiado por la Unión Europea-NextGenerationEU, contribuye con 97,5 millones de euros a la reducción de la producción y el consumo de plástico a través de la convocatoria de concesión de subvenciones para el impulso de la economía circular en el sector del plástico. Esta línea de ayudas busca fomentar la sostenibilidad y circularidad de los procesos industriales y empresariales, mejorando la competitividad e innovación del tejido industrial, la digitalización, el incremento del nivel de protección medioambiental y la mejora de la gestión de residuos.