Ante la inminente ‘policrisis’ mundial provocada por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y las crecientes desigualdades, existe una necesidad urgente de impulsar una transformación social que permita la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad y de los servicios que la naturaleza presta a las personas (nature’s contributions to people, NCP). Sin embargo, la forma que adoptará este cambio transformador y la manera de lograrlo variarán según los distintos contextos, por lo que es necesario tener en cuenta la diversidad de los pueblos, sus sistemas de conocimiento y sus aspiraciones.
Existe un interés creciente por la idea de los puntos de inflexión positivos, mediante los cuales es posible aprovechar la dinámica no lineal de los sistemas complejos para lograr un cambio transformador deseado. Sin embargo, es importante considerar los bucles de retroalimentación que empujan a los sistemas hacia un cambio negativo y cuáles son los riesgos potenciales asociados al «punto de inflexión positivo», planteando preguntas críticas como «¿positivo para quién?» y «¿positivo dónde?».