La Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE) ha puesto en marcha un nuevo programa de anillamiento científico de pequeñas aves paseriformes, esta vez en la Isla Grosa (declarada Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), registrando en su mayoría aves migratorias que realizan el viaje desde los cuarteles de invernada en África hasta los espacios de cría en Europa.
El proceso consiste en capturar a estas aves para aplicarles una anilla metálica, con remite del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, y proceder a la liberación de las mismas. Se tratan de trabajos realizados de manera voluntaria, con la autorización de la Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad de la Región de Murcia, la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente.
En este sentido, la actual campaña, que se ampliará hasta inicios de mayo, es la sexta que se realiza en época primaveral en la isla. Se trata de un espacio estratégico por su ubicación junto al Cabo de Palos, lugar de parada para las aves que abandonan el continente africano para cruzar el Mar Mediterráneo, lo que permite un estudio eficiente del fenómeno de migración. Al mismo tiempo, la presencia de profesionales en esta isla contribuye a la preservación de las colonias de aves marinas reproductoras.
ANSE lleva estudiando dicho fenómeno en esta isla desde el año 2007, lo que ha permitido capturar 10573 aves de 68 especies distintas, recuperándose aves anilladas en Isla Grosa en lugares como en Alemania, Escocia o Suecia.
Estas actividades recogen sus resultados en el proyecto ‘Piccole Isole’, una iniciativa sobre el anillamiento en islas del Mediterráneo donde participan numerosos países ribereños con el objetivo de estudiar la migración de estas aves europeas.