Cada 21 de mayo se celebra el Día Europeo de la Red Natura 2000, una fecha impulsada por la Comisión Europea en 2017 para visibilizar la importancia de esta red ecológica y reforzar la implicación social en la conservación y restauración de la naturaleza. Este instrumento ecológico conecta algunos de los ecosistemas más valiosos de Europa y desempeña un papel cada vez más relevante frente a desafíos como el cambio climático, las sequías, los incendios forestales o la degradación de los ecosistemas.
La Red Natura 2000 integra más de 27.000 espacios protegidos, lo que la convierte en la mayor red de áreas protegidas del mundo. Asimismo, abarca cerca de una quinta parte de la superficie terrestre de la Unión Europea y más del 10% de sus mares, incluyendo ecosistemas esenciales para la conservación de alrededor de 1.200 especies raras y amenazadas y 230 tipos de hábitats de interés comunitario.
Durante más de tres décadas, la Directiva Aves y la Directiva Hábitats han proporcionado el marco para gestionar estos territorios, integrando conservación de la biodiversidad, usos tradicionales y actividad económica sostenible. Los beneficios asociados a estos ecosistemas generan entre 200.000 y 300.000 millones de euros anuales y sostienen alrededor de 4,4 millones de empleos, según datos de la Comisión Europea.
En España, la Red Natura 2000 cubre más del 27,4 % de la superficie terrestre y cuenta con más de 1.860 espacios protegidos. Actualmente, integra cerca de 1.500 Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), que abarcan una superficie total de más de 263.000 km², de los cuales alrededor de 119.000 km² corresponden al medio terrestre y más de 144.000 km² al ámbito marino. Asimismo, existen unas 660 Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), algunas compartidas con espacios LIC, que ocupan conjuntamente más de 164.000 km².
A finales del pasado año, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) aprobó la incorporación de nuevos espacios marinos protegidos a la Red Natura 2000, con cinco nuevos LIC y una nueva ZEPA. Estas designaciones han permitido ampliar en cerca de 1,7 millones de hectáreas la superficie marina protegida hasta el 22,5% de las aguas españolas, avanzando hacia el objetivo del 30% para 2030. La identificación de gran parte de estos lugares se ha basado en la propuesta científica de adecuación de la Red Natura 2000 marina en España, elaborada en el marco del proyecto LIFE INTEMARES, coordinado por la Fundación Biodiversidad.
RESTAURACIÓN, CONSERVACIÓN Y EMPLEO VERDE EN LA RED NATURA 2000
La Fundación Biodiversidad del MITECO impulsa numerosas actuaciones vinculadas a la conservación, restauración y gestión de espacios terrestres y marinos de la Red Natura 2000. Estas iniciativas refuerzan su papel como herramienta clave para reforzar la resiliencia territorial, la conectividad ecológica y la conservación de la biodiversidad.
Por un lado, la Fundación coordina o participa como socia en diversos proyectos LIFE cuyas acciones tienen lugar en espacios de la Red Natura 2000.
Entre las iniciativas más relevantes destaca el LIFE Humedales, el mayor proyecto LIFE aprobado hasta la fecha por la Unión Europea. Esta iniciativa movilizará más de 270 millones de euros durante la próxima década para desarrollar 284 actuaciones de restauración en más de 26.000 hectáreas y 107 espacios Natura 2000, mediante actuaciones de restauración hidrológica y ecológica y de mejora del estado de conservación de hábitats y especies de interés comunitario.
La restauración ecológica y la recuperación de especies amenazadas constituyen otra de las líneas prioritarias. El proyecto LIFE Cerceta Pardilla, finalizado el pasado mes de marzo, contribuyó a multiplicar por cuatro la población reproductora de esta especie en peligro crítico de extinción. Paralelamente, el LIFE ECOREST trabaja en la restauración de 30.000 hectáreas de hábitats marinos profundos en la costa de Cataluña y el LIFE Custodia refuerza la custodia del territorio mediante acuerdos voluntarios de conservación y modelos de gobernanza colaborativa en espacios Natura 2000. En el ámbito marino, iniciativas como el LIFE INTEMARES, que impulsa una gestión eficaz del medio marino y ha permitido identificar 104 áreas marinas de alto valor ecológico, y el LIFE A-MAR NATURA 2000, que ha desarrollado acciones de divulgación y ciencia ciudadana, han contribuido a reforzar el conocimiento, la gestión y la sensibilización sobre los espacios marinos protegidos.
Asimismo, en el marco de la convocatoria de subvenciones para el apoyo de proyectos del programa LIFE y la digitalización del conocimiento del patrimonio natural, destacan iniciativas orientadas a la recuperación de ecosistemas vulnerables y especies ligadas a espacios Natura 2000. Entre ellas figura el LIFE AWOM, centrado en la restauración de humedales clave para la conservación del carricerín cejudo, y RESTAURAPIR_SOR, que trabaja en la recuperación de lagos de alta montaña del Pirineo catalán mediante la restauración de hábitats acuáticos de interés comunitario.
Gracias al Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), la conectividad ecológica y la adaptación climática representan también prioridades crecientes. El proyecto CONFOR-CCAD analiza la conectividad de 19 hábitats forestales protegidos de Castilla y León para diseñar corredores ecológicos y reforzar la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático. En paralelo, iniciativas de infraestructura verde urbana como la desarrollada en Andújar favorecen la conexión entre espacios urbanos, rurales y fluviales en un municipio donde el 75% del territorio forma parte de la Red Natura 2000.
En el marco del Programa Pleamar, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), la Fundación Biodiversidad impulsa proyectos orientados a la restauración del medio marino y la mejora de la gestión de espacios Natura 2000 marinos. Entre ellos destacan MARAVES II, centrado en reducir las capturas accidentales de aves marinas mediante la colaboración con el sector pesquero, y MARVEL, que trabaja en el desarrollo de una red regional de zonas marinas de alto valor ecológico en el Mediterráneo.
La dimensión social y económica de estos territorios también resulta clave. A través del Programa Empleaverde+, cofinanciado por el Fondo Social Europeo+, la Fundación apoya iniciativas vinculadas al empleo verde, la restauración ecológica y el ecoturismo sostenible en espacios protegidos. Proyectos como Emprende Ecoturismo en España promueven nuevas oportunidades ligadas a la conservación de la biodiversidad y al desarrollo socioeconómico rural.
Actualmente, la Red Natura 2000 continúa consolidándose como uno de los principales instrumentos para la conservación de especies y hábitats en Europa. La evolución de esta red refleja además cómo la conservación de la biodiversidad, la resiliencia territorial y el desarrollo sostenible pueden avanzar de forma conjunta.