Cada 26 de julio se conmemora el Día Internacional de la Conservación del Ecosistema de Manglares, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en 2015 para concienciar sobre la importancia de estos ecosistemas y promover su conservación y gestión sostenible.
Los manglares son bosques costeros que crecen en la transición entre la tierra y el mar, en zonas tropicales y subtropicales donde confluyen el agua dulce y la salada. Presentes en 123 países y con una superficie estimada de 15,2 millones de hectáreas, desempeñan un papel esencial para la biodiversidad, la protección de las comunidades costeras y la regulación del clima. Además de servir de refugio y área de reproducción para numerosas especies, actúan como barreras naturales frente a tormentas, tsunamis y la erosión del litoral.
Su importancia va mucho más allá de la costa. Según la UNESCO, una franja de manglar de apenas 500 metros puede reducir entre un 50% y un 99% la altura de las olas durante episodios extremos. Asimismo, los modelos científicos más recientes muestran que estos ecosistemas disminuyen la profundidad de las inundaciones por mareas de tempestad entre un 15% y un 20% de media, alcanzando reducciones superiores al 70% en algunas zonas costeras y protegiendo cada año a más de seis millones de personas frente a este riesgo.
Los manglares constituyen también uno de los ecosistemas más eficaces para mitigar el cambio climático y conservar la biodiversidad. De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), su capacidad de capturar y almacenar carbono por hectárea puede ser hasta cinco veces superior a la de los bosques tropicales terrestres. Cuando los manglares se degradan o desaparecen dejan de actuar como sumideros y pasan a convertirse en fuentes de emisiones de dióxido de carbono, agravando el cambio climático.
Sin embargo, estos ecosistemas continúan sometidos a una intensa presión. Según la FAO, en las últimas cuatro décadas ha desaparecido más de la mitad de la superficie mundial de manglares. Aunque la tasa de pérdida neta se ha reducido un 44% en los últimos años, la Alianza Global por los Manglares advierte de que su uso intensivo y los efectos del cambio climático siguen siendo las principales amenazas. Aproximadamente el 50% de las provincias de manglares del mundo se consideran amenazadas según la Lista Roja de Ecosistemas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
El Día Internacional de la Conservación del Ecosistema de Manglares recuerda que conservar estos bosques costeros significa proteger la biodiversidad, reforzar la resiliencia de las comunidades frente al cambio climático y preservar los servicios ecosistémicos de los que dependen millones de personas en todo el mundo.