17/05/2024

Apostar por la economía circular, clave para evitar la pérdida de biodiversidad

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El 17 de mayo se celebra el Día Mundial del Reciclaje, una efeméride establecida por las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) con el fin de sensibilizar y concienciar sobre la importancia de reducir, reutilizar y reciclar. Esta fecha también persigue trasladar a la sociedad la necesidad de hacer un uso responsable de las materias primas para su transformación en bienes de consumo o de realizar una buena gestión en el tratamiento posterior de residuos para colaborar con la protección del planeta.

Las actividades humanas, especialmente las vinculadas a la economía ligada a un modelo lineal, amenazan gravemente la conservación de la biodiversidad. En la actualidad, más de 40.000 especies están amenazadas según la Lista Roja de la UICN (2022), y la extrapolación a partir de ahí sugiere que un millón de especies podrían estar en peligro de extinción (IPBES, 2019).

Según el informe Perspectiva de los recursos mundiales 2024, de la ONU, la extracción y procesado de recursos es el motor de la triple crisis ambiental: causa más del 55% de las emisiones de gases de efecto invernadero, que provocan la actual crisis climática; provoca más del 90% de la pérdida total de biodiversidad y supone el 40% de los impactos por contaminación. En 50 años hemos triplicado la extracción de recursos y advierte de que, si seguimos a este ritmo, el consumo de recursos aumentará más de un 60% en 2060 con respecto a los niveles de 2020.

Para detener y revertir la pérdida de biodiversidad, el informe ‘The Nature Imperative: How the circular economy tackles biodiversity loss’ (2021) señala la importancia de transformar la forma de producción, uso y consumo de los productos y alimentos, ya que de otra forma los esfuerzos de conservación y restauración por sí solos no serían suficientes.

En ese sentido, la economía circular se presenta como un modelo de transformación alternativo esencial. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) mediante el informe ‘Towards a circular economy that begins and ends in nature’ (2022) define la economía circular como un sistema económico en el que el valor de los productos, materiales y otros recursos de la economía se mantiene durante el mayor tiempo posible, potenciando su uso eficiente tanto en la producción como en el consumo, reduciendo el impacto medioambiental de su uso, minimizando los residuos y la liberación de sustancias peligrosas en todas las fases de su ciclo de vida, incluso mediante la aplicación de la jerarquía de residuos.

El documento ‘The Nature Imperative’ señala que la economía circular crea oportunidades para un nuevo y mejor modelo de crecimiento, que no sólo ayuda a proteger y recuperar la biodiversidad, sino que también brinda otros beneficios para toda la sociedad, como ayudar a enfrentar el cambio climático, mejorar la calidad del aire y el agua y reducir el coste de acceso a bienes y servicios.

IMPULSO A LA ECONOMÍA CIRCULAR

Para contribuir en la transición hacia este nuevo modelo e impulsar la economía circular en el sector privado, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha lanzado, a través de la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental y con la participación de la Fundación Biodiversidad como entidad colaboradora, una convocatoria de ayudas en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) financiado por la Unión Europea – Next Generation EU.

A través de esta convocatoria, se impulsarán 102 proyectos dotados con 165,5 millones de euros. La categoría que más proyectos agrupa es la mejora en la gestión de residuos (49 proyectos y 80,3M€ de ayuda), seguida de la reducción del consumo de materias primas vírgenes, con 43 proyectos y 80,6M€ de ayuda, lo que pone de manifiesto el papel que va adquiriendo la prevención en el sector empresarial. También se han concedido 9 proyectos de digitalización (4M€) y un proyecto de ecodiseño I+D (0,4M€).

A esta convocatoria, que se enmarca en la línea de acción 2 del PERTE dirigida a proyectos de impulso a la economía circular en cualquier sector, se suma la convocatoria de ayudas para proyectos que contribuyan a mejorar la sostenibilidad y circularidad del sector del textil, de la moda y confección y del calzado, cuyo plazo de presentación de solicitudes finaliza el próximo 10 de junio.