El primer fin de semana de octubre de cada año se celebra el Día Mundial de las Aves, fecha promovida por BirdLife International para concienciar sobre el estado de estas especies y la necesidad de proteger sus hábitats y para destacar su valor ecológico.
Este año bajo el lema “Conservar a las aves y sus hábitats es frenar el cambio climático” se incide en que los espacios naturales bien conservados actúan como sumideros de carbono, regulan la temperatura y hacen frente a fenómenos extremos. Los hábitats sanos y diversos son más resilientes y se regeneran mejor. Además, según la última actualización del Libro Rojo de España, el cambio climático afecta al 66% de las especies de aves amenazadas.
Las aves, esenciales para el equilibrio de los ecosistemas, están atravesando un momento crítico, y su conservación es más urgente que nunca. A nivel internacional, el informe El estado de conservación de las aves del mundo afirma que 5.245 (un 49 %) de las 11.000 especies de aves conocidas han experimentado un declive en su población. Además, recoge que una de cada ocho especies se encuentra en peligro de extinción.
A nivel nacional, la situación es igualmente preocupante. Según el Libro Rojo de las Aves, un 25 % de la avifauna española está amenazada, incluidas en categorías de riesgo de extinción definidas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Además, el 56 % de las especies evaluadas presenta problemas de conservación. Estos datos reflejan la urgente necesidad de tomar medidas para proteger las especies y sus hábitats en España.
Entre las principales amenazas que enfrentan las aves tanto a nivel global como en nuestro país se incluyen la destrucción de sus hábitats, la contaminación, la agricultura intensiva y, de manera creciente, el impacto del cambio climático. Estos factores no solo afectan a las poblaciones de aves, sino también a la estabilidad de los ecosistemas. El aumento de temperaturas está alterando los hábitats y los patrones migratorios, reduciendo drásticamente las áreas donde las aves pueden vivir, alimentarse y reproducirse.
Además de su valor ecológico, las aves cumplen funciones clave en la regulación de los ecosistemas. No solo proporcionan servicios ecosistémicos esenciales, como la dispersión de semillas, la polinización de plantas y el control de poblaciones de insectos, sino que también contribuyen al bienestar humano. La observación de aves, cada vez más popular, se ha demostrado beneficiosa para la salud mental, pues ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, y mejora el bienestar general.
En este contexto, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) coordina varios proyectos clave, como el LIFE Cerceta Pardilla, cuyo objetivo es revertir el riesgo de extinción de la cerceta pardilla, una de las siete especies declaradas «en situación crítica» en España. Este proyecto ha conseguido hitos importantes, como la recuperación de más de 140 hectáreas de humedales y la firma de 15 acuerdos de custodia para la protección de su hábitat. Además, la reproducción de la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris) ha alcanzado una cifra récord en los últimos veinte años con 130 polladas (hembras avistadas acompañadas por pollos) y 806 pollos nacidos en 2024.
Asimismo, el proyecto LIFE INTEMARES, también coordinado por la Fundación, se centra en mejorar el conocimiento sobre especies de aves de interés comunitario. Entre los logros, destaca el seguimiento de la pardela balear, cuyos sorprendentes registros incluyen una inmersión de más de 37 metros de profundidad, el mayor récord conocido para esta especie. Estos avances son cruciales para la conservación de las aves marinas y su entorno natural.
Por otro lado, la Fundación Biodiversidad a través del Programa Pleamar, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura (FEMPA), ha contribuido en la implementación de distintas directivas comunitarias relacionadas con la protección y conservación de la biodiversidad en la Unión Europea (UE). Entre ellas se encuentra la Directiva Aves, que tiene por finalidad la conservación a largo plazo de todas las especies de aves silvestres europeas.