06/10/2025

El Día Mundial del Hábitat recuerda que conservar los ecosistemas es cuidar nuestro futuro

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En 1985 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decidió proclamar el primer lunes de octubre como Día Mundial del Hábitat, para concienciar sobre la importancia de garantizar un desarrollo sostenible de las ciudades, así como el derecho a contar con una vivienda digna.

Aunque este día mundial suele asociarse a las ciudades, la ONU recuerda que los hábitats naturales son la base de toda vida en el planeta. Más del 75 % de los ecosistemas terrestres y alrededor del 66 % de los marinos ya muestran signos de degradación por la acción humana, y se ha perdido más del 85% de los humedales, según datos de la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES).

Esta degradación amenaza directamente a la biodiversidad: en torno a un millón de especies de fauna y flora se encuentran amenazadas. La deforestación, la contaminación de ríos y mares y los cambios en el uso del suelo son las principales causas, por lo que podrían extinguirse en las próximas décadas si no se detiene la pérdida de hábitat.

Pero la degradación de los hábitats naturales también pone en riesgo el bienestar y la salud de las personas, pues reduce la capacidad de los ecosistemas para ofrecernos servicios ecosistémicos y recursos, como agua potable, aire limpio y alimentos. Alrededor de 3.200 millones de personas en el mundo dependen de ecosistemas en riesgo para su sustento y medio de vida. La degradación del suelo, por ejemplo, ya afecta al 40 % de la superficie terrestre, comprometiendo la seguridad alimentaria global.

Para hacer frente a esta situación, se están impulsando metas ambiciosas para restaurar los ecosistemas y conservar la biodiversidad. Uno de los más destacados es el Marco Mundial de la Diversidad Biológica de Kunming-Montreal, que busca revertir esta situación restaurando el 30 % de los ecosistemas degradados y protegiendo de manera efectiva al menos el 30 % de las áreas terrestres y marinas del planeta para 2030.