07/07/2026

El suelo, un aliado esencial para la biodiversidad, el clima y la alimentación

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Cada 7 de julio se conmemora el Día Internacional de la Conservación del Suelo, una fecha establecida en 1963 en homenaje a Hugh Hammond Bennett, investigador estadounidense considerado el padre de la edafología, la ciencia que estudia el suelo y sus condiciones. Sus investigaciones demostraron que conservar el suelo resulta esencial para garantizar la producción de alimentos, proteger los ecosistemas y favorecer el bienestar de las sociedades.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el suelo es un recurso no renovable a escala humana, ya que la naturaleza necesita hasta 1.000 años para formar un solo centímetro de suelo fértil, mientras que este puede perderse en poco tiempo como consecuencia de lluvias torrenciales o de una gestión inadecuada del territorio.  Además, advierte de que la degradación del suelo reduce progresivamente su capacidad para proporcionar funciones y servicios ecosistémicos esenciales.

Las consecuencias de este proceso afectan directamente a la biodiversidad, al clima y a la seguridad alimentaria. Más de un tercio de los suelos del planeta presenta un grado moderado o alto de degradación debido a procesos como la erosión, la salinización, la compactación o la contaminación química. Al mismo tiempo, los suelos albergan más del 25% de la biodiversidad mundial y más del 40% de los organismos terrestres desarrollan en ellos parte de su ciclo de vida. Del mismo modo, constituyen uno de los principales sumideros naturales de carbono del planeta.

Su deterioro compromete también la capacidad de producir alimentos. El 95% de la producción mundial depende directa o indirectamente del suelo y, según las estimaciones de la FAO, la erosión podría reducir la producción agrícola hasta un 10% de aquí a 2050. El informe El estado de la alimentación y la agricultura señala que alrededor de 1.700 millones de personas viven en zonas donde la degradación del suelo ha reducido al menos un 10% el rendimiento de los cultivos. No obstante, el mismo informe concluye que restaurar únicamente el 10% de las tierras agrícolas degradadas permitiría producir alimentos suficientes para alimentar cada año a 154 millones de personas más.

RESTAURAR LOS SUELOS PARA REFORZAR LA RESILIENCIA DEL TERRITORIO

La Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) impulsa iniciativas destinadas a conservar y restaurar los suelos, fortalecer la infraestructura verde y generar conocimiento científico para mejorar la resiliencia del territorio frente al cambio climático y los procesos de degradación.

A través de la convocatoria de ayudas FEDER para el fomento de la bioeconomía, se apoyan proyectos que promueven una gestión sostenible del territorio para mejorar la conservación del suelo y aumentar la resiliencia frente al cambio climático. Entre ellos destaca BCNRF – BCN Resiliència Forestal, liderado por la Diputación de Barcelona, que impulsa un modelo de paisaje forestal más resiliente mediante la recuperación de 150 hectáreas de pastos, el fomento de la ganadería extensiva, actuaciones de gestión forestal ecohidrológica para favorecer la disponibilidad de agua y nuevas iniciativas de bioeconomía forestal.

La conservación del suelo constituye también un elemento clave de la renaturalización urbana. Los proyectos en ciudades cofinanciados por FEDER incorporan Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) y otras Soluciones Basadas en la Naturaleza que favorecen la infiltración del agua, reducen la impermeabilización del terreno y mejoran la biodiversidad urbana. Es el caso de CORUÑA VERDEA, impulsado por el Concello de A Coruña junto con la Universidad de Santiago de Compostela, que prevé renaturalizar más de 445.000 metros cuadrados mediante la restauración de parques y humedales, la creación de corredores ecológicos y la implantación de estos sistemas en distintos barrios de la ciudad.

La generación de conocimiento científico resulta fundamental para mejorar la conservación de este recurso. A través de la convocatoria de ayudas FEDER para el impulso de la investigación en infraestructura verde, se apoyan proyectos como DUNE, desarrollado por la Universidad de Córdoba, que estudia el estado de conservación y la conectividad de los sistemas de dunas, arenales y acantilados costeros de Andalucía. Los resultados del proyecto contribuirán a mejorar la gestión de estos ecosistemas, reforzar su capacidad de adaptación al cambio climático y orientar futuras actuaciones de restauración del litoral andaluz.

El Día Internacional de la Conservación del Suelo recuerda que este recurso, aparentemente invisible, sustenta la biodiversidad, la producción de alimentos y la regulación del clima. Conservar y restaurar el suelo supone invertir en biodiversidad, resiliencia, seguridad alimentaria y bienestar para las generaciones presentes y futuras.