El primer fin de semana de octubre se celebra el Día de las Aves para acercar a la ciudadanía la riqueza y el valor de estas especies y concienciar sobre la importancia de su conservación. Este año, bajo el lema «Somos Ciencia, Somos Acción», SEO/BirdLife pone el foco en la observación y el conocimiento científico como herramientas para conocer el estado de las aves y convertir esa información en acciones para su conservación.
Las aves desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento de los ecosistemas. Participan en procesos como la dispersión de semillas, el control de poblaciones de insectos y el ciclo de nutrientes y, al mismo tiempo, constituyen valiosos indicadores de la biodiversidad. La evolución de sus poblaciones permite detectar cambios en el estado de los ecosistemas y conocer mejor las presiones que afectan al medio natural.
Sin embargo, muchas de sus poblaciones están disminuyendo. El Libro Rojo de las Aves de España señala que el 56% de las especies evaluadas presenta problemas de conservación y que el 25%, un total de 90 especies, se encuentra amenazado e incluido en categorías de riesgo de extinción. La contaminación, la alteración de los ecosistemas, las prácticas agropecuarias intensivas y los impactos vinculados al cambio climático se encuentran entre sus principales amenazas.
A esta realidad se suma el desafío de conservar las especies que recorren grandes distancias. El informe Estado de las Aves del Mundo 2026, dedicado en esta edición a las aves migratorias, señala que el 45% de estas especies se encuentra en declive y una de cada nueve está amenazada de extinción. España desempeña un papel relevante en su conservación por su posición dentro del corredor afroeuroasiático y por la diversidad de hábitats que utilizan durante sus desplazamientos.
CONOCER Y RESTAURAR PARA CONSERVAR LAS AVES
En este contexto, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) apoya diferentes proyectos dirigidos a mejorar el conocimiento sobre las aves, recuperar sus poblaciones y conservar y restaurar sus hábitats.
Entre ellos, el proyecto LIFE AWOM, trabaja para mejorar la conservación del carricerín cejudo y de sus hábitats a lo largo de su ruta migratoria. La iniciativa contempla actuaciones de restauración ecológica de humedales degradados de la Red Natura 2000, que benefician también a otras aves palustres y acuáticas.
El conocimiento científico constituye otra herramienta fundamental para orientar las actuaciones de conservación. Los proyectos OPENRING, desarrollado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi, y DIGICO, impulsado por el Institut Català d’Ornitologia, trabajan en la digitalización, estandarización y mejora del acceso a datos sobre las aves.
En el medio marino, la Fundación Biodiversidad impulsa también proyectos a través del Programa Pleamar, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA). Iniciativas como como MARAVES II refuerzan la implicación de la pesca profesional y recreativa en la conservación de las aves marinas y busca avanzar en la prevención y mitigación de las capturas accidentales en el Mediterráneo español. Por su parte, SENAVES desarrollará herramientas para conocer la sensibilidad de las aves marinas frente a diferentes artes de pesca y facilitar la incorporación de esta información a la planificación marina.
El Día de las Aves recuerda así la importancia de conocer y conservar estas especies y los ecosistemas de los que dependen. Mejorar la información sobre sus poblaciones, restaurar sus hábitats y reducir las amenazas que afrontan son pasos esenciales para favorecer su conservación y, con ella, mantener ecosistemas sanos y diversos.