14/03/2024

Ríos urbanos: una oportunidad para mejorar la biodiversidad de nuestras ciudades

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Hoy se celebra el Día Internacional de Acción por los Ríos, una fecha establecida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) con el objetivo de defender el cuidado y la protección de las masas de agua fluviales como principales fuentes de agua limpia y concienciar sobre su valor como recurso natural esencial para la vida.

Aunque los ríos constituyen un pequeño porcentaje (menos del 0,5 %) del agua dulce superficial, desempeñan un papel esencial como sustento de vida en el planeta y para el desarrollo humano, según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Los ríos son un elemento clave dentro del ciclo hidrológico y albergan una enorme biodiversidad. Además, reducen los riesgos de sequías e inundaciones, recargan los acuíferos y sirven como medio de transporte fluvial.  Los sistemas fluviales forman parte de los paisajes más dinámicos y ricos del mundo. Son necesarios para el desarrollo humano, y proporcionan numerosos servicios a la población, lo que mejora el bienestar de las personas.

A lo largo de la historia, los ríos han sido determinantes para la formación de asentamientos humanos de distintas civilizaciones y esenciales para el desarrollo de actividades económicas, permitiendo el transporte de bienes y personas y ofreciendo beneficios recreativos, culturales, turísticos y para nuestra salud mental.

A pesar de ello, su funcionalidad social y ecológica se encuentra en una situación crítica a escala mundial, causada, principalmente, por la rápida expansión de los usos agrícolas y urbanos. Además, la construcción de presas, canales y otras infraestructuras ha dado como resultado una fragmentación de los ecosistemas fluviales, que altera el flujo natural de los ríos y puede poner en peligro a las especies que habitan estos ecosistemas.

Los ríos también están sufriendo la contaminación por plásticos. Según datos del PNUMA, se estima que cada año 1.500 toneladas de microplásticos terminan en estos cuerpos de agua, lo que pone en peligro la salud de las personas, la industria pesquera de agua dulce y otros usos del agua, como el riego o las actividades recreativas.

Por último, los efectos derivados del cambio climático también suponen una seria amenaza para la conservación de las masas de agua fluviales y su biodiversidad. Según el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de 2022, el incremento de la frecuencia de fenómenos atmosféricos extremos como sequías, inundaciones o grandes tormentas, además del aumento de la desertificación y la salinización de acuíferos y suelos, producirá variaciones drásticas en el caudal de los ríos, pudiendo dañar estos ecosistemas.

IMPULSO A LA RESTAURACIÓN DE RÍOS

La Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) trabaja desde hace años para proteger los ríos y ecosistemas fluviales mediante distintas actuaciones. Una de las principales contribuciones es la convocatoria de ayudas de 2021 a la restauración de ecosistemas fluviales y a la reducción del riesgo de inundación en entornos urbanos españoles, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU, que cuenta con una dotación de cerca de 74 millones de euros.

Así, se han puesto en marcha 36 proyectos con actuaciones que pretenden contribuir a la recuperación de sotos y bosques de ribera, al incremento del espacio fluvial, a la renaturalización del lecho fluvial y de las llanuras en zona urbana para laminación de crecidas o a la eliminación de barreras transversales en los ríos, entre otras acciones.

En el conjunto de iniciativas seleccionadas coincide la aplicación de Soluciones basadas en la Naturaleza que, además de fomentar la restauración y el incremento de la biodiversidad y de los valores ambientales de los ríos, contribuyan significativamente a reducir los riesgos de inundación en sus tramos urbanos.

Por ejemplo, mediante acciones como el control y gestión de especies exóticas invasoras, restauración de riberas, estabilización de márgenes o retirada de infraestructuras, el proyecto Caña a la Caña persigue favorecer la resiliencia en la cuenca baja del río Júcar frente a episodios de avenidas e inundaciones.

Por su parte, la iniciativa Cinca Revive trabaja para lograr una mejora sustancial y prolongada de la calidad biológica y las condiciones morfológicas del río Cinca (Huesca) mediante acciones para proteger a la ciudad del riesgo de inundación y recuperar zonas de humedales y bosques de ribera. El proyecto conectará el medio urbano con el rural a través de sendas naturales y el aumento de las zonas verdes.

Renaturalizar y mitigar el riesgo de inundación en el entorno del río Guadaiza (Marbella) es el objetivo de ReMiMaGuadaiza. Además, mejorará la conectividad de la infraestructura verde, las comunicaciones y movilidad de los núcleos urbanos existentes y la biodiversidad y conservación del cauce y sus riberas.

Según la Estrategia Nacional de Restauración Ríos (ENRR), España cuenta hoy con un 60 % de masas de agua superficiales en buen estado ecológico. El objetivo para 2030 es restaurar y reconectar estructural y funcionalmente 3.000 kilómetros de ríos españoles. Se trata de un reto al que la Fundación Biodiversidad contribuirá, más allá de los proyectos en el marco del PRTR, mediante los fondos FEDER y en línea, no solo con la ENRR, sino con planes ambientales más globales, como son la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, la Estrategia de la UE sobre Biodiversidad para 2030, el Pacto Verde Europeo y a la Estrategia de la UE sobre adaptación al cambio climático.