03/03/2026

Sin biodiversidad no hay bienestar: la conservación de la vida silvestre, garantía de salud global

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El Día Mundial de la Vida Silvestre se celebra cada 3 de marzo con el doble objetivo de visibilizar los beneficios de la biodiversidad y combatir las amenazas que provocan el declive de las especies. La Asamblea General de las Naciones Unidas instauró este día en conmemoración de la firma de la Convención CITES en 1973, un acuerdo histórico que regula el comercio internacional de casi 41.000 especies de animales y plantas. Este instrumento resulta esencial para garantizar que el intercambio de recursos naturales sea legal, sostenible y trazable. Asimismo, su aplicación busca que el uso cotidiano de la biodiversidad fortalezca los medios de subsistencia de las comunidades locales y las economías nacionales, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible para lograr un planeta sano y próspero.

UN RECURSO VITAL BAJO AMENAZA

El lema elegido para este año, «Plantas medicinales y aromáticas: conservar la salud, el patrimonio natural y los medios de subsistencia», visibiliza el valor incalculable de estas especies. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce su importancia crítica, especialmente en los países en desarrollo, donde entre el 70% y el 95% de la población depende de la medicina tradicional para su atención sanitaria primaria y alrededor del 40% de los productos farmacéuticos se basan en productos naturales. Estas plantas constituyen la base de muchos sistemas de salud y resultan vitales para la farmacología moderna, ya que numerosos compuestos activos derivan de fuentes naturales.

El uso de estas especies trasciende el ámbito sanitario y alcanza sectores como la cosmética, la alimentación o la agricultura. Se estima que a nivel global se recolectan entre 50.000 y 70.000 especies de plantas medicinales y aromáticas. Por su parte, el mercado europeo de suplementos y medicinas a base de hierbas se valora en 7.400 millones de dólares al año.

Más allá de las cifras, estas plantas desempeñan un papel crucial en los ecosistemas al estabilizar suelos y proporcionar recursos esenciales para polinizadores. Sin embargo, la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), alerta de que más del 20% de las especies vegetales utilizadas con fines medicinales y aromáticos se encuentran en peligro. Las causas principales incluyen la sobreexplotación, la pérdida de hábitats, el cambio climático y el comercio no regulado.

A este escenario se suma el impacto del crimen organizado. El Informe Mundial sobre los Delitos contra la Vida Silvestre 2024 de la UNODC revela que el tráfico ilegal afecta a unas 4.000 especies de flora y fauna en todo el mundo. El tráfico se desplaza ahora hacia reptiles, aves y orquídeas y otras plantas de alto valor comercial. Especies emblemáticas enfrentan riesgos crecientes que amenazan tanto el equilibrio ecológico como la economía local de los países de origen.

COMPROMISO CON LA CONSERVACIÓN

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) articula su respuesta a través del Plan de Acción Español contra el Tráfico Ilegal y el Furtivismo Internacional de Especies Silvestres (Plan TIFIES). Esta estrategia combate el furtivismo y la tala ilegal en origen con el fin de detener la degradación de los ecosistemas. Las actuaciones priorizan las Áreas Clave para la Biodiversidad y buscan frenar la transformación de paisajes salvajes en explotaciones agroganaderas, mineras o urbanas incompatibles con la conservación. Asimismo, el plan refuerza la capacitación de los guardas forestales y apoya el desarrollo de las comunidades locales mediante la gestión sostenible de sus territorios.

En este marco de acción, la Fundación Biodiversidad trabaja para revertir la pérdida de biodiversidad y promover un modelo socioeconómico basado en la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales. Para alcanzar estos objetivos, la Fundación cuenta con diferentes fondos nacionales y europeos que aprovechan el valor añadido que aporta cada uno de ellos.

Garantizar la supervivencia de la flora y fauna silvestres exige un compromiso global robusto. La conmemoración del Día Mundial de la Vida Silvestre brinda una oportunidad para explorar nuevas alianzas entre gobiernos, sector privado y sociedad civil. Solo a través de la cooperación internacional se podrá asegurar que la riqueza de nuestros ecosistemas perdure como un legado para la salud, la prosperidad y el bienestar de las futuras generaciones.