16/06/2025

Tortugas marinas, guardianas del océano desde hace millones de años

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El 16 de junio se celebra el Día Mundial de las Tortugas Marinas, una efeméride dedicada a reconocer la importancia de estas especies milenarias, sensibilizar sobre las amenazas que enfrentan y fomentar su conservación en todo el mundo. Distintas organizaciones coinciden en que las tortugas marinas son auténticos indicadores de la salud del océano y un símbolo de la lucha por la biodiversidad marina.

Las tortugas marinas habitan el planeta desde hace más de 100 millones de años. Su capacidad para migrar miles de kilómetros, su papel en el equilibrio de los ecosistemas marinos —como los lechos de pastos marinos o los arrecifes coralinos— y su longevidad las convierten en especies fundamentales para el océano. De las siete especies de tortugas marinas reconocidas en el mundo, cinco han sido citadas en aguas españolas, todas ellas amenazadas, según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).

A pesar de su resiliencia, estas especies enfrentan actualmente múltiples amenazas, como la contaminación por plásticos, la pesca accidental, el cambio climático o el tráfico marítimo, entre otras. A esto se suma la alteración de las playas donde anidan debido al aumento del nivel del mar y al incremento de temperaturas, lo que afecta directamente al equilibrio de sexos de las crías, ya que la temperatura de la arena determina el género de las tortugas recién nacidas.

Ante esta situación, el trabajo conjunto entre administraciones, entidades científicas, sector pesquero y sociedad civil es esencial para garantizar la supervivencia de estas especies. Las tortugas marinas no solo necesitan un entorno marino saludable: también son, en sí mismas, una llamada de atención sobre el estado de nuestro océano.

IMPULSO A SU CONSERVACIÓN

En este contexto, la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) impulsa diversas actuaciones dirigidas a la protección de las tortugas marinas y su entorno a través de distintos programas y proyectos financiados con fondos nacionales y europeos.

En el marco del proyecto LIFE INTEMARES, se están desarrollando distintas acciones de mejora del conocimiento y para la conservación de las tortugas marinas que utilizan nuestras aguas, impulsadas por el MITECO, socio del proyecto a través de la Dirección General de Biodiversidad, Bosques y Desertificación.

La tortuga común o boba (Caretta caretta), es una especie amenazada que está considerada de interés prioritario por la Unión Europea e incluida en la categoría de amenaza de “vulnerable” en el Catálogo Español de Especies Amenazadas (CEEA).

Esta especie, debido a la actual situación de calentamiento global, está comenzando a utilizar las costas españolas como nuevas áreas de dispersión, a través de eventos de anidación esporádicos en nuestras playas, especialmente en el levante Mediterráneo e islas Baleares. Por este motivo, las acciones desarrolladas en el proyecto hacen hincapié en garantizar el éxito de estos eventos de anidación, incluyendo, entre otras actuaciones, la realización de estudios de idoneidad de tramos de litoral para incubación de puestas y liberación de neonatos, la elaboración de un protocolo de actuación común para la atención de estos episodios, vigilancia de nidos y campañas de formación y sensibilización para los usuarios de las playas.

Por otro lado, dado que una de las amenazas más importantes a las que se enfrenta esta especie es la captura accidental con artes pesqueras, en el proyecto se han marcado, para su seguimiento, ejemplares rehabilitados en centros de recuperación de fauna silvestre que han sido liberados tras sufrir amputaciones por enmallamiento con redes pesqueras o episodios de interacción con pesquerías de arrastre de fondo, para comprobar el éxito de las técnicas de tratamiento utilizadas. Además, se está trabajando en el desarrollo de una base de datos estatal de avistamientos, varamientos y datos captura-recaptura (marcado y fotoidentificación) de tortugas marinas, y se ha elaborado un protocolo común de atención a estos individuos para homogeneizar en la medida de lo posible las actuaciones de las redes de varamientos y centros de recuperación.

Otra línea de trabajo se ha centrado en la utilización de herramientas genéticas para mejorar el conocimiento de las poblaciones de origen de los individuos de tortuga boba que llegan a nuestras costas, actuación que también se está aplicando en el caso de la tortuga laúd (Dermochelys coriácea), segunda especie más frecuente en nuestras aguas y con la que se está trabajando además en su seguimiento satelital de ejemplares para mejorar nuestro conocimiento de la especie.

Además, el proyecto desarrolla también actuaciones de investigación científica sobre la tortuga verde (Chelonia mydas) en el archipiélago canario a través del estudio de su distribución en las aguas de las islas.

Un hito alcanzado en el proyecto ha sido la aprobación de la Estrategia de conservación para la Tortuga boba y otras tortugas marinas que establece una hoja de ruta de las acciones a acometer para mejorar el estado de conservación de las cinco especies de tortugas marinas que existen en nuestras aguas: tortuga  boba, verde, laúd, carey, lora y olivácea.

En el marco del Programa Pleamar, la Fundación Biodiversidad ha impulsado distintas iniciativas cuyo objetivo ha sido la protección y recuperación de las tortugas marinas. Todos estos proyectos han sido ejecutados por la Fundación para la Conservación y Recuperación de Animales Marinos – CRAM, con la participación activa de los pescadores.

Es el caso de  FAVOMAR, un proyecto cofinanciado por el Fondo Europeo y Marítimo de Pesca (FEMP), cuyo objetivo era implicar a los pescadores en la puesta en marcha de acciones para la recuperación y conservación de las diferentes especies de tortuga marina en el área protegida del Delta del Ebro. El 97 % de las tortugas recogidas en el marco de este proyecto pudieron ser recuperadas con éxito, con un cómputo de 62 traslados de los puertos pesqueros del LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) del Delta del Ebro hacia el centro de recuperación de especies.

Este proyecto tuvo su continuación en FAVOMAR II, también cofinanciado por el FEMP. El objetivo de la iniciativa era continuar apoyando actuaciones de los pescadores para la recuperación y conservación de tortugas marinas en los LIC de la provincia de Tarragona. Las acciones llevadas a cabo sirvieron para incrementar la supervivencia de las tortugas marinas capturadas accidentalmente por embarcaciones de arrastre cercanas a las zonas del Delta del Ebro. La iniciativa puso de manifiesto la gran incidencia de capturas accidentales en esa zona con respecto a otros puertos de la provincia de Tarragona.

En la actualidad, y con la cofinanciación del Fondo Europeo Marítimo de Pesca y Acuicultura, está en ejecución la tercera fase de FAVOMAR, cuyo fin es poner en marcha acciones de capacitación y sensibilización pesquera para mitigar el efecto de las capturas accidentales de distintas especies de fauna marina, entre ellas las tortugas marinas.

En el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU, la Fundación Biodiversidad también impulsa varias iniciativas que contribuyen a la conservación de las tortugas marinas.

En primer lugar, destaca la iniciativa CETAMED NORTE, beneficiario de la convocatoria de ayudas para el impulso de la investigación en materia de biodiversidad de 2021, que busca ampliar el conocimiento sobre las tortugas y cetáceos que habitan en el área norte del Corredor de Migración de Cetáceos del Mediterráneo con el objetivo de obtener datos que puedan ser utilizados en futuros planes de gestión.

Ese mismo año se publica la convocatoria de ayudas para el refuerzo de las redes de varamientos , que presta apoyo a iniciativas orientadas al rescate de animales marinos varados en distintos puntos de las costas españolas. En particular, el proyecto RedTorCan trabaja en reforzar los sistemas de atención a tortugas marinas varadas en Canarias, identificando amenazas e impactos potenciales, a fin de divulgar una información contrastada sobre la situación de la fauna marina en el archipiélago.

En 2022, se publica otra línea de ayudas para el impulso de la investigación en materia de biodiversidad. Uno de los proyectos de esta  convocatoria es INGENI-CARETTA, que estudia la nidificación de la tortuga boba (Caretta caretta) en el Mediterráneo occidental para proporcionar una base de información científica de cara a la conservación de esta especie en un escenario de cambio climático.

Gracias a estas líneas de trabajo se avanza hacia una gestión más eficaz del medio marino, en línea con los compromisos internacionales en materia de biodiversidad. El Día Mundial de las Tortugas Marinas nos recuerda que, si queremos un océano sano, hay que proteger también a quienes los habitan.